Merino, Premio Regional de la Crítica, defiende el papel de los críticos porque marcan el canon estético, moral y material

El escritor leonés José María Merino, Premio de la Crítica de Castilla y León 2013 con la novela 'El río del Edén', ha defendido el papel del crítico, al que ha definido como el "lector verdadero" en su tarea de establecer el "canon estético, moral y material".

 

Merino, quien ha recibido el referido galardón que otorga el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, un retrato de su figura realizado por el artista palentino Félix de la Vega, en el transcurso de un acto celebrado en el marco de la 46 Feria del Libro de Valladolid, ha explicado que el autor no ve cumplida su misión tras rematar un libro ya que la obra está llamada a conseguir un diálogo o interlocución, tarea en la que el escritor se enfrenta a un lector borroso y abstracto.

 

Y es en esa fase donde, a juicio del premiado, cobra un gran protagonismo, "tan o más importante que el propio autor", la figura del crítico, "que es el lector formado y profesional, verdadero, palpable y reconocible y que marca el canon estético y moral", a la par que el "canon material", puesto que la lectura que éste hace de un libro determina que la creación literaria en formato de papel sigue teniendo futuro y vigencia.

 

En este sentido, el creador de 'El río del edén' ha incidido en que el mundo del libro atraviesa actualmente por una etapa "confusa" a raíz de la entrada de la palabra en el mundo virtual pero, sin embargo, ha expresado su confianza en el futuro del formato en papel y, en cualquier caso, se ha mostrado optimista en cuanto que los lectores seguirán leyendo libros, aunque sea electrónicos.

 

Durante la entrega del premio, con participación de la concejal de Bienestar Social y Familia, Rosa Hernández; Alejandro Sarmiento, gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua; el crítico Nicolás Miñambres, encargado de glosar la figura del escritor galardonado y su obra, y del director de Políticas Culturales de la Junta, José Ramón Alonso, este último ha destacado que 'El río del Edén' es una novela "aguda, sincera y verdadera que refleja la búsqueda de la felicidad".

 

El representante de la Junta ha aprovechado además para ensalzar el maridaje logrado con la celebración de esta nueva edición de la Feria del Libro de Valladolid y la entrega del Premio de la Crítica de Castilla y León, "dos tradiciones magníficas que constituyen una apuesta por la literatura y los autores de esta Comunidad autónoma", y todo ello bajo el denominador común del idioma castellano, "un patrimonio que se renueva todos los días a través de la recreación literaria y la lectura".

 

ENTRADA EN EL MUNDO DOWN

 

La obra galardonada relata la historia de Daniel, acompañado de su hijo Silvio, recorriendo los paisajes del Alto Tajo, lugar en el que piensa esparcir las cenizas de su esposa Tere y del que recuerda que allí compartieron su emocionante historia de amor, traición y arrepentimiento.

 

Narrada desde una segunda persona, la novela confronta los ámbitos ajenos e indiferentes de la naturaleza con el desasosiego sentimental y moral que está en la sustancia del ser humano, conformando un drama amoroso y familiar muy propio de los tiempos en que vivimos, aunque manteniendo aspectos de la realidad que han sido permanentes estímulos para la ficción literaria.

 

El jurado, en su fallo, destaca que para abordar la novela el premiado se acercó al "mundo de los afectados por el síndrome de Down" de cara a construir el personaje "inocente" de un niño.

 

A la vez, incide en su "búsqueda de espacios naturales diferentes", como es en este caso el Alto Tajo, pero "no obligado, con total libertad", al igual que en sus anteriores novelas se desarrollaban en "un espacio natural como la Sierra de la Cabrera", en 'El heredero', y los paisajes leoneses de Villablino, en 'La sima'.

 

Académico desde marzo de 2008, Merino es autor de una amplia obra entre novelas, cuentos, ensayos, poesía, literatura juvenil y memorialista, y es hijo adoptivo de León desde 2009.

 

De familia leonesa, su padre, de ideas republicanas y miembro de la Federación Universitaria Escolar, tuvo que emigrar a Galicia tras la Guerra Civil, donde nació el autor, que luego vivió en León y en Madrid.

 

Merino es miembro del patronato de la Fundación Alexander Pushkin y embajador de Hans Christian Andersen 2005 del ministerio danés de Cultura.