Mercedes se postula favorito entre la amenaza de escabechina

Monoplaza de Mercedes

La temporada más incierta de la Fórmula 1, marcada por el revolucionario cambio en el reglamento, arranca este fin de semana con el Gran Premio de Australia, donde Mercedes se postula como el equipo con mayor potencial en una carrera donde el principal objetivo de los 22 pilotos será simplemente alcanzar la bandera a cuadros.

El radical lavado de cara sufrido por la competición ha puesto patas arriba la jerarquía habitual, marcada en las cuatro últimas temporadas por la dictadura de Red Bull frente a unos rivales que suspiran por que los cambios impulsados por la Federación Internacional (FIA) les permitan volver a pelear por los títulos de pilotos y constructores.

Una pésima pretemporada ha sumido en la confusión al vigente campeón, cuyo principal objetivo para las cuatro primeras carreras lejos de Europa (Australia, Malasia, Bahréin y China) es no perder mucha distancia. Durante los 12 días de pretemporada en Jerez y Bahréin, Red Bull sufrió innumerables problemas técnicos, la mayoría sin resolver antes de esta carrera inaugural.

"Alonso empezó segundo y medio detrás en 2012 y estuvo cerca de ganarnos el título", ha recordado Vettel al llegar al Melbourne, consciente de que 19 carreras dan para muchos altibajos y de que sigue teniendo a su lado el talento de Adrian Newey para resolver los problemas técnicos a medio plazo.

"Fiabilidad" es la palabra que se repite como un mantra por los 'boxes' de las 11 escuderías, ante la amenaza de escabechina que planea sobre la carrera del domingo. En el recuerdo, la primera carrera celebrada en Melbourne en 1996, cuando ganó Damon Hill y solo concluyeron la carrera 11 pilotos.

LA INCERTIDUMBRE DE FERRARI

No sería descabellado que se repitiera aquella estampa, peligro que quieren evitar a toda costa los equipos con propulsor de Mercedes. La casa germana es la que mejor parece haberse adaptado a los nuevos motores turbo V6, como han demostrado en la pretemporada los cuatro equipos que montan su 'power unit': Mercedes, Williams, McLaren y Force India.

"No sería una sorpresa que Mercedes le sacara dos vueltas a todo el mundo", se ha resignado el jefe de Red Bull, Christian Horner, palabras refrendadas con prudencia por Lewis Hamilton, quien se siente "equipado con las herramientas necesarias para tener éxito" esta temporada y lograr su segundo título mundial. Felipe Massa, en su nueva andadura en Williams, o el veterano Jenson Button también han confirmado que cuentan con buenos coches.

Frente al optimismo de quien lleva motor Mercedes y el pesimismo de quien emplea potencia de Renault como Red Bull, se plantea la incógnita de Ferrari, que ha transmitido buenas sensaciones a lo largo de pretemporada, mostrando fiabilidad y buenos registros en las tablas de tiempos.

"Es muy difícil decir lo competitivos que somos ahora", ha aclarado Fernando Alonso en Melbourne Park, donde solo ha vencido en una ocasión (2006 con Renault). El piloto español, espoleado por la competencia de su nuevo compañero Kimi Raikkonen, abre su quinto año en la 'Scuderia' deseoso de aspirar a este tercer título que se le resiste, en un Mundial que concluirá el 23 de noviembre en Abu Dhabi.

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