Medina del Campo estudia sumarse a la red de ciudades con calles en las que se circula a 30 km/hora

Ayuntamiento de Medina del Campo. TRIBUNA

Esta iniciativa responde a la demandas de los ciudadanos, tal y como ha asegurado el concejal de Tráfico y Seguridad, Julián Rodríguez Santiago.

El Ayuntamiento de Medina del Campo, en Valladolid, estudia unirse a la red de ciudades que han apostado por unas 'calles habitables' en las que se circula a 30 kilómetros por hora dentro de su casco urbano con el fin de beneficiar a aquellas personas que por sus características necesitan prestar especial atención a la circulación, como son los niños y los más mayores y personas con movilidad reducida.

 

Esta iniciativa responde a la demandas de los ciudadanos, tal y como ha asegurado el concejal de Tráfico y Seguridad, Julián Rodríguez Santiago.

 

De momento, ya se ha dado la orden para instalar 18 señales verticales y 22 marcas viales en 13 calles de la localidad, concretamente en el entorno de los centros educativos y asistenciales como son la Residencia de la Tercera Edad en la calle Isabel la Católica o en la Calle La Antigua, donde se encuentra el Centro de Alzheimer.

 

Desde que se puso en marcha El Plan Abierto y Continuado para Mejorar la Seguridad Vial en la villa, la velocidad ha bajado "notablemente" desde la implantación de los radares móviles, los reductores de velocidad y la existencia de varias zonas definidas como zonas 20 ó 30, ha afirmado Rodríguez Santiago.

 

Con esta iniciativa, la villa medinense se uniría a otras ciudades como Oviedo, Valencia, Bilbao o Pontevedra, ciudad donde no ha muerto un peatón desde la implantación de esta norma, ya que al circular a 30 por hora el peatón tiene un 95 % posibilidades de sobrevivir en caso de arrollamiento por un vehículo. Si es a 50 por hora sus opciones de vida se reducen a un 55 % y por encima de un 70 % las estadísticas apuntan al fallecimiento.

 

Tanto el concejal como el técnico de Tráfico del Consistorio han resaltado que el Plan de Movilidad se está diseñando con las asociaciones de vecinos y grupos políticos con el fin de conocer las necesidades reales en este ámbito.

 

La reducción de la velocidad por el casco urbano parte de un comité ciudadano europeo y del que forma parte una treintena de organizaciones que presentó en septiembre una iniciativa Ciudadana Europea ( ICE) para lograr que el límite máximo en todas las zonas urbanas residenciales de la que sea 30 kilómetros por hora.