Medina de Rioseco celebra el Mercado de La India Chica ambientado en El Quijote de La Mancha

Imagen de la presentación de la nueva edición de La India Chica en Medina de Rioseco.

Este jueves se ha presentado la XX edición del Mercado de la India Chica, que tendrá como escenarios la Rúa Mayor y Plaza Mayor de la Ciudad de los Almirantes este sábado y domingo (27 y 28 de agosto).


 

Organizado por el Ayuntamiento de Medina de Rioseco y la Federación de Artesanos de Castilla y León FOACAL, cuenta con la colaboración de la Diputación de Valladolid y la de asociaciones locales entre las que cabe destacar la participación de la Asociación de Empresarios y Profesionales de Medina de Rioseco, así como de otras asociaciones y vecinos de la localidad.

 

El mercado de Medina de Rioseco celebró su primera edición en 1997. En esta vigésima, la organización pretende superar el balance de ediciones anteriores. Este año y continuando con la contextualización del evento emprendida en anteriores ediciones, se ha situado cronológicamente en el siglo XVI, época de mayor esplendor de la ciudad, en que se la conoció como La India Chica, en referencia a su floreciente actividad mercantil y más concretamente se ha ambientado en 'El Quijote', conmemorando el IV Centenario de la muerte de Miguel Cervantes

 

El mercado rememora la importancia de las ferias y mercados riosecanos en el Renacimiento; y la visita de los Reyes Católicos a los Almirantes de Castilla. Los Reyes Católicos Fernando e Isabel llegan a la localidad acompañados de la Corte. Son recibidos por el alcalde y los regidores de la Villa, que con algarabía de gentes y músicos pasean por las rúas hasta llegar a la Plaza Mayor donde tendrá lugar el acto de confirmación del Privilegio de Ferias y Mercados otorgados por Juan II de Castilla.

 

Con la celebración del Mercado de la India Chica, Medina de Rioseco rememora cada año su tradición ferial a la que ha estado ligada históricamente, desde que el almirante Alfonso Enríquez – con el favor regio de Juan II- fundara en 1423, una feria anual de veinte días a partir del primer domingo de Quasimodo, a la que se sumaría una segunda en 1427 de idéntico plazo, al comienzo de Cuaresma, al que posteriormente se añadiría la celebración de un mercado semanal.

 

Todavía hoy en ese viaje al ayer, la memoria vuela para evocar las antiguas ferias, en las que cumpliendo las órdenes del Almirante, se aposentaban los mercaderes y tundidores que extendían sus tablas y tiendas fuera del quicial de la puerta. Intercambios de paños, joyas, especiería, lienzos y pescados en salazón, tendían vínculos sociales entre compradores y tratantes.

 

El mercado contará con casi un centenar de puestos, la mayor parte de artesanos procedentes de Castilla y León, Aragón, Valencia, Galicia, Asturias, Cataluña, Madrid o Andalucía que mostrarán sus piezas realizadas en cuero, cerámica, cristal, lana, bronce, velas, bordados, libros antiguos, arte floral, calzado, forja, orfebrería, papel o plantas medicinales.

 

La gastronomía también adquiere un lugar de importancia en el mercado. Se instalaran varias tabernas y cantinas en las que el público podrá degustar deliciosas viandas y bebidas), y puestos de alimentación artesanal (quesos, repostería, licores, embutidos, frutos secos…).

 

Los talleres artesanos tendrán especial protagonismo y no faltará la animación con acróbatas, músicos y actores, que interpretarán un amplio repertorio de música renacentista y las representaciones teatrales para ambientar el mercado. Gaitas, dulzainas y zanfonas animaran las calles y plazas del mercado.

 

Entre las novedades cabe destacar la representación Los hijos de Drako, espectáculo nocturno de gran formato para el sábado por la noche en la Plaza Mayor. La teatralización y los efectos pirotécnicos, se mezclan para hacernos disfrutar. Espectáculo que combina números de acrobacia aérea, manipulación de elementos de fuego y pirotecnia con personajes teatrales que interactuarán con el público.

 

La organización programa también una actividad especialmente pensada para los más pequeños en El Atrio de las Infantes en el atrio de la iglesia de Santa Cruz: Setecientos metros cuadrados donde los niños podrán disfrutar durante las dos jornadas del mercado. 

 

La cuidada ambientación de la porticada Rua Mayor, así como la diversidad de sus puestos artesanales, dan al mercado riosecano un valor añadido para atraer a miles de visitantes, que además podrán completar su estancia disfrutando de su amplia oferta turística.

 

Noticias relacionadas