Mateos alerta de que las excepciones que blindan titulaciones sin 35 alumnos no son permanentes y llama a potenciarlas

El consejero de Educación, Juan José Mateos.

Asegura que la creación de nuevas formas de actuación por medio de las nuevaa tecnologías, como en EE.UU o Alemania, será "objetivo preferente".

El consejero de Educación, Juan José Mateos, ha advertido este miércoles que las excepciones que, en la actualidad, protegen a las titulaciones con menos de 35 alumnos, límite fijado para determinar su viabilidad, no son "permanentes", por lo que ha llamado a las universidades a trabajar para atraer alumnado.

 

Mateos, quien ha comparecido a petición propia en la Comisión de Educación de las Cortes para presentar el decreto sobre el Mapa de Titulaciones, ha reiterado la apuesta de su departamento por las titulaciones conjuntas aunque ha recordado que las excepciones que "protegen" a los grados con menos de 35 estudiantes no las mantendrán de manera permanente.

 

"La Consejería les pedirá un esfuerzo (a las universidades) para atraer alumnos", ha recalcado antes de considerar, en este sentido, que Internet brinda "enormes oportunidades" y de "exhortar" a las instituciones académicas a dar "pasos decididos" por ese camino.

 

El consejero, quien ha reconocido que le hubiera gustado que la reforma del mapa se hubiera hecho de manera paralela a la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, ha hecho hincapié en que la reforma no responde a cuestiones económicas --"se equivoca cuando dice que hay intención de recortar en su economía y en cuanto a profesores"-- y ha fijado el objetivo, en caso de que la situación financiera lo permita, en vincular la formación a las tecnologías de la comunicación.

 

En este sentido, ha puesto como ejemplo los casos de las universidades de California y Göttingen con sus estudios clásicos o de medicina , que han vinculado a las nuevas tecnologías en lo que, a su juicio, responde a una "necesidad" de generar otras formas de actuación. "Su impulso será objetivo preferente para los próximos cursos según las posibilidades económicas lo vayan permitiendo", ha asegurado para, a continuación, cuestionar por qué no se "estimulan" acciones así aquí.

 

INCENTIVOS A LA REVITALIZACIÓN

 

Por ello y tras abogar por que las universidades "pasen de una visión limitada de centros" a que las titulaciones emanen de la propia institución, Juan José Mateos ha manifestado que dado que la optimización de recursos humanos de las titulaciones y no su reducción es la base del decreto, se incentivará la "agilidad y el buen hacer" de los que inicien procesos de transformación para "revitalizar" las titulaciones.

 

"Propondremos el reconocimiento efectivo de las modificaciones que mejoren la eficiencia de los programas de estudio o que favorezcan la internacionalización de la oferta educativa", ha anunciado, sin aportar más detalles sobre el modo en que se llevará a cabo el "reconocimiento" aunque recalcando, ya a preguntas de los grupos, que le hubiera gustado apoyar la reordenación con su correspondiente financiación, lo que no ha sido posible.

 

Durante su intervención, el consejero ha redundado en la necesidad de buscar una universidad "a la altura de las circunstancias", lo que en su opinión no consiste en "yuxtaponer" la oferta de las cuatro instituciones públicas en sus once campus sino en redistribuir las capacidades lectivas y crear una oferta diferenciada que permita la especialización de cada uno de ellos que se acompañe de un proceso de "ósmosis" con la actividad investigadora así como de una mayor visibilidad nacional e internacional que se traduzca en más capacidad de atracción de estudiantes de fuera.

 

Tras recalcar que, de este modo, la racionalización de la oferta permitiría aplicar más recursos humanos y materiales a las titulaciones resultantes, el consejero ha explicado que el decreto contiene una cláusula por la que los grados con un número de alumnos próximo a 35 y con tendencia "poco definida" en lo que a matriculación se refiere sean "objeto de seguimiento".

 

En este sentido, ha reconocido no tener "inconveniente" en modificar la cifra de 35 alumnos fijada para la toma en consideración del futuro de las titulaciones, que los expertos cifran en 50 y que se rebajó por considerarla "excesiva" en una comunidad de las características de Castilla y León, ni en que las Cortes decidan cuáles son las titulaciones consideradas "de interés especial" para la región.

 

Además, ha recordado que, de cara a la implantación de enseñanzas de grado y máster universitario, las titulaciones tienen que perseguir el "impulso de la internacionalización" del sistema universitario regional, la proyección exterior de la Comunidad así como la búsqueda de la especialización y la apuesta por la cooperación entre ellas en lo que a compartir recursos se refiere.

 

EL CALENDARIO

 

Juan José Mateos, que ha enfatizado a lo largo de toda su intervención el ejercicio de autonomía universitaria y su intención de que el decreto sea fruto del consenso por parte de todas las partes, ha trasladado su intención de que el decreto, con las correspondientes aportaciones o sugerencias, esté publicado en el Bocyl a finales del mes de marzo o principios del mes de abril.

 

A continuación se convocará la Comisión Académica por si hubiera nuevas propuestas de titulaciones u otras ya reformadas que se pudieran aprobar para su entrada en funcionamiento en el curso 2013/2014.

 

A este respecto, el consejero ha reconocido que su propósito se centró siempre en concluir el proceso de cambio para afrontar la puesta en marcha de nuevas titulaciones aunque ha sido a raíz del proceso cuando ha considerado el cambio de modo que se podrán plantear nuevas titulaciones de manera paralela a las modificaciones ya acordadas.

 

Además, antes del 1 de diciembre de este año las universidades habrán tenido que modificar las titulaciones afectadas a fin de que pueda ser tenido en cuenta en la oferta del curso 2014/2015.

 

Cabe recordar que el Pleno del Consejo de Universidades de Castilla y León, reunido este martes en Valladolid, acordó la supresión de cuatro titulaciones del futuro mapa ya el próximo curso: el grado de Obras Públicas en Transportes y Servicios Urbanos, de la Universidad de Burgos; Ingeniería Agroalimentaria en el campus de Ponferrada de la Universidad de León; Ingeniería de Diseño en Tecnología Textil en el campus de Béjar de la Universidad de Salamanca e Ingeniería Agrícola en el campus de Soria de la Universidad de Valladolid.

 

A estas titulaciones, que si bien ya no se ofrecen en algunos casos no se ofertarán el próximo curso, se suman las que desaparecerán en el curso 2014/2015: Geografía y Ordenación del territorio, de la Universidad de León y Geografía de la Universidad de Salamanca, que se transforma en otra titulación junto al grado de Humanidades.

 

Además, el grado de Español: Lengua y Literatura de la Universidad de Burgos, de especial interés para la Comunidad, como 'Lengua española y su Literatura', de la ULE, tendrá carácter con line y León y Salamanca tendrán que decidir el futuro de Ingeniería Geomática y Topografía, que sólo se podrá impartir en un campus a partir del curso 2014/2015.

 

Entre las consideradas "de especial interés" para la Comunidad figuran también los grados de Matemáticas de la Universidad de Valladolid y Geología de la Universidad de Salamanca.