Más del 50% de los ciudadanos ha sufrido un intento de fraude por Internet

El correo electrónico en nombre de bancos o comercios falsos es la principal vía para las estafas por InternetCoincidiendo con el Mes Europeo de la Ciberseguridad, el equipo de expertos de Softonic ha publicado una lista de recomendaciones para evitar el fraude online

Sobre Softonic

Softonic es la guía online de software líder a nivel mundial y el lugar donde encontrar la información más completa y exhaustiva sobre programas, juegos y aplicaciones web.

 

Fundada en Barcelona en 1997, la compañía cuenta con más de 350 empleados y tiene sedes en Barcelona, Madrid, San Francisco, Nueva York, Shanghái y Tokio.

 

En Softonic está disponible la oferta más completa de software para Windows, Mac, iOS, Android y el resto de los sistemas operativos más utilizados. Esta amplia selección de software está categorizada y analizada por un equipo editorial independiente que genera contenido en más de diez idiomas. Además, Softonic ofrece diferentes soluciones para que sus usuarios puedan acceder a su contenido y a sus servicios ya sea desde la web, desde su escritorio o desde su smartphone.

 

La empresa también apuesta por ofrecer a los desarrolladores de software un paquete de soluciones a su medida, que les permite publicar, gestionar, distribuir y promocionar sus programas.

 

Softonic es una de las empresas europeas líderes en audiencia global de internet y su solidez está avalada por más de 128 millones de usuarios únicos al mes, que superan los 5 millones de descargas diarias.

Según la firma de investigación de marketing digital eMarketer, el comercio electrónico sumará a finales de este año transacciones por importe superior a los 1.200 billones de dólares a nivel mundial. Y a la vez que se mueve más dinero, también el ciberfraude va en aumento. El último estudio sobre fraude online del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación revela que el 52,9% de los ciudadanos ha sufrido un intento de estafa a través de Internet en alguna ocasión. Para lograr que el fraude se materialice, los ciberestafadores tratan de engañar a los usuarios enviando correos electrónicos en nombre de supuestas entidades, principalmente banca en línea y comercio electrónico (41,2% y 39,8%, respectivamente).

 

El último informe sobre fraude online llevado a cabo por CyberSource informa de pérdidas de 3.500 millones de dólares en 2012 tan solo en Norteamérica. Además, un informe de JP Morgan sobre fraude online revela que no hay signos de que el fenómeno esté reduciéndose.

 

En el marco del Mes Europeo de la Ciberseguridad, el equipo de expertos de Softonic ha publicado una lista de recomendaciones para hacer frente a una de las principales amenazas a la seguridad informática, las estafas en las compras online.

 

1.     Evitar introducir los datos bancarios. Siempre que sea posible, es preferible utilizar servicios como Paypal o Google Wallet, para no introducir los detalles bancarios cada vez que se haga una compra. Además, ambos servicios cuenta con sofisticados controles antifraude y pueden reclamar el dinero en caso de estafa. Por otro lado, independientemente del método de pago, es recomendable usar una tarjeta monedero o de débito asociada a una cuenta de gastos en lugar de usar la tarjeta principal para las compras online.

 

2.     Investigar la reputación del comercio online. Es conveniente invertir tiempo en investigar un comercio online en el que se va a hacer una compra por primera vez. Es posible buscar información directamente en Google o consultar su reputación en WoT y SafeWeb, dos servicios que comprueban la seguridad de los sitios web. Por otro lado, también hay que revisar el pie de página para ver de dónde es y qué certificados tiene. Al entrar por primera vez en una tienda online se debería consultar: datos de contacto reales (dirección, teléfono fijo), página de soporte con preguntas frecuentes, garantías de compra y condiciones legales, enlaces con información sobre la empresa y sellos de garantía de comercio electrónico (VeriSign, TRUSTe, etc.). Es recomendable hacer clic en los sellos de garantía para verificar su autenticidad, ya que algunos estafadores incluyen las imágenes sin enlaces válidos.

 

3.     Uso de un navegador moderno, seguro y actualizado. A la hora de evitar estafas, un buen navegador actualizado ofrece más seguridad que un antivirus. Google Chrome, por ejemplo, es capaz de detectar páginas maliciosas, al igual que Internet Explorer 11 (con SmartScreen) y Mozilla Firefox. Si se utilizan aplicaciones móviles para comprar, hay que verificar que no sean falsas. Si la página donde se introducen los detalles de pago tiene un candado antes de la dirección HTTPS indica que es segura. Si la dirección web de la tienda resulta rara o sospechosa, mejor no seguir con la compra.

 

4.     Comprar siempre desde una red segura. Es recomendable hacer compras desde casa y desde dispositivos de confianza, ya que en las redes públicas pueden copiarse datos y contraseñas. Para mejorar la seguridad en la red del hogar, es aconsejable reforzar la red WiFi, instalar un buen antivirus gratuito y guardar recibos y datos bancarios en un gestor de contraseñas con cifrado, como Dashlane, un administrador de claves y datos personales muy bien diseñado.

 

5.     Comparar precios y condiciones de venta. Antes de hacer una compra online es aconsejable utilizar Google Shopping para leer los comentarios de la ficha de producto o servicio y valorar la oferta. Comparar precios y condiciones es desde siempre una práctica de consumo sana y, gracias a Internet, es fácil hacerlo.

 

6.     No hacer clic en enlaces sospechosos. Si no se ha solicitado nada, es mejor no hacer clic. Es una regla muy sencilla que puede evitar el robo de datos. Una tienda online contactará con el usuario para enviar recibos o facturas, pero nunca para introducir contraseñas o datos bancarios.

 

En general, si la oferta no se ajusta a la realidad y resulta demasiado buena para ser verdad, si el aspecto de la página no parece tener la calidad suficiente, podría tratarse de un engaño. Ante la duda, es mejor detenerse e investigar y, para asegurarse, es preferible guardarlo todo, desde correos y recibos hasta capturas de pantalla que podrían servir como prueba.