Más de cuatro años de cárcel para los acusados de robar en un supermercado Lidl en Valladolid

Supermercado Lidl de la Avenida de Salamanca.

Los hechos juzgados se remontan al pasado 31 de agosto, cuando los acusados sustrajeron de manera organizada diversos productos del interior de la tienda.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid ha condenado a un global de penas que suman más de cuatro años de cárcel a las cuatro personas, un varón y tres mujeres, acusadas del robo perpetrado en agosto en el supermercado Lidl de la Avenida de Salamanca y golpear en su huida a una empleada del mismo, que sufrió lesiones leves en una pierna.

 

Tras considerar probados los hechos, la juzgadora ha resuelto imponer las penas más duras, 16 meses de prisión, a dos mujeres con iniciales M.B.G.C. y D.R.P, por delito de robo con violencia de menor entidad, con la agravante de reincidencia, frente a los cuatro años y medio que el fiscal pedía para cada una, mientras que el varón V.S.M.E, a quien se pedían tres años y medio, ha sido condenado a 14 meses de cárcel por idéntico delito.

 

Además, los tres deberán abonar multas de 180 euros por otro delito de lesiones leves sobre la cajera, a la que golpearon con el vehículo en su intento de fuga, así como el pago a la víctima, en concepto de responsabilidad civil, de un total de 215 euros por las lesiones causadas, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Una cuarta acusada, V.S.M.E, que se exponía igualmente a tres años y medio de privación de libertad, ha sido hallada responsable de un delito de hurto, sancionado con seis meses de cárcel.

 

En concepto de responsabilidad civil, los cuatro imputados, en caso de condena, deberían indemnizar, conjunta y solidariamente, con un total de 250 euros a la dependienta lesionada.

 

Los hechos considerados probados se registraron sobre las 15.45 horas del día 31 de agosto, cuando las cuatro personas encausadas sustrajeron presuntamente, al descuido y de manera organizada, diversos productos por valor superior a los 400 euros, si bien un cliente testigo de los hechos alertó de lo ocurrido y salió tras ellas junto con las trabajadoras citadas.

 

En su declaración, los ahora condenados negaron la sustracción de distintos efectos y coincidieron igualmente al señalar que al tratar de abandonar el aparcamiento en su coche un cliente y varias empleadas se colocaron delante para interceptarles el paso, ante lo cual se limitaron a pedirles que les dejaran marchar y, de forma accidental, rozaron en una pierna con la matrícula a una de las trabajadoras.

 

LA VIDEOVIGILANCIA, AVERIADA

 

Sin embargo, las empleadas del Lidl reconocieron a las mujeres acusadas como'clientas' habituales que "de forma asidua acuden a robar al establecimiento", tal y como precisó la encargada, que en junio declaró ya como testigo en otro juicio por robo contra ellas.

 

Aunque el día de los hechos no presenciaron la sustracción de los efectos, algo que sí observó un cliente que paradógicamente no llegó a testificar en el acto del juicio oral, ni los hechos fueron grabados puesto que el sistema de videovigilancia "no funciona", como así confesó la encargada, los agentes de la Policía Nacional que detuvieron a los imputados les hallaron distintas bolsas con productos no abonados, la mayoría de ellos arrojados entre unas zarzas en una calle próxima al Lidl.

 

Las defensas habían solicitado un fallo absolutorio para los cuatro acusados tras recordar que no había testigo alguno de la sustracción de los productos, dado que ni siquiera el cliente que alertó de lo ocurrido llegó a declarar en el juicio, y que el atropello de la trabajadora fue accidental fruto del nerviosismo del momento.