Más de 2.400 salmantinos han tenido que abandonar la provincia para buscar trabajo fuera

Nuevas trabajadoras en Cabrerizos

Castilla y León es la segunda región de España de la que más trabajadores salieron en el primer trimestre del año, solo por detrás de Castilla La Mancha.

Las oportunidades laborales no siempre coinciden con los lugares de residencia de los candidatos. Por ello, la movilidad es un factor que toma cada vez más importancia para encontrar un empleo. Entre los motivos para abandonar la ciudad en la que se reside se encuentran, por ejemplo, las circunstancias económicas, la falta de oportunidades laborales o la búsqueda de nuevas metas profesionales.  

 

En el caso de Salamanca, durante el primer trimestre del año fueron 2.405 las personas que tuvieron que abandonar la provincia para buscar trabajo, mientras que entraron 1.762, por lo que el saldo negativo asciende a 643.

 

Por sectores, el sector servicios es el que más gente especializada perdió en estos tres primeros meses del año, con 1.900 trabajadores. La construcción, con 250 personas fue el segundo sector, agricultura y pesca con 147 el tercero y, por último, en el sector industrial 108 personas dejaron Salamanca, según un análisis realizado por Randstad, empresa líder en soluciones de Recursos Humanos.

 

Castilla y León perdió más de 6.500 personas

 

Durante los tres primeros meses del año, Randstad ha detectado que Castilla y León se ha caracterizado por ser una región emisora de mano de obra, es decir, el saldo entre las personas que entran y salen en la región en términos laborales resulta negativo y asciende a 6.539. Esta situación se debe a que más de 20.587 personas han tenido que abandonar su lugar de residencia para encontrar trabajo en otra provincia distinta a la suya, mientras que casi 14.048 trabajadores se han desplazado de otra comunidad autónoma o provincia y han logrado un contrato en la región.
 
Por provincias, Valladolid (3.500), Burgos (1.900) y Salamanca (1.760) son las que han recibido más personas para trabajar. En cambio, una vez más la capital autonómica (4.360), Burgos (3.500) y León (3.000) son las tres provincias que registran un mayor volumen de personas que salen de su lugar de residencia en busca de una oportunidad profesional y con un contrato para emplearse.  
 

La contratación de trabajadores con movilidad se redujo en todas de las provincias españolas tanto en lo que se refiere a los que entraron como a los que salieron de la suya, a excepción únicamente de Soria y Huelva, únicas donde se incrementó el número de contrataciones a personas procedentes de otras zonas, con un 6,2% y un 85,3%, respectivamente.  
 
 
Respecto al resto de provincias de Castilla y León, Ávila (-63,3%), Segovia (-63,1%) y Burgos (-55,0%) son las que presentan una mayor variación entre el primer trimestre de 2013 y el último de 2012 en relación a la mano de obra que entra en la región con un trabajo, lo que significa que han descendido la emisión de contratos. Si tenemos en cuenta las salidas profesionales, Palencia (-32,9%) Soria (-30,3%) y la capital autonómica (-29,5%) representan las provincias que cuentan con un mayor índice de emigraciones laborales.    

 

Madrid y Barcelona, los destinos mayoritarios


Los desplazamientos de los trabajadores por motivos laborales tienen lugar de una manera multidireccional. Por provincias y de manera muy destacada, Madrid sigue siendo el eje sobre el que gira la mayor parte de la movilidad geográfica provincial en España, seguida de Barcelona.  
 

Durante los tres primeros meses del año, se realizaron en Madrid 59.949 contratos a personas domiciliadas en otras provincias, y 27.369 madrileños consiguieron un trabajo fuera. Por su parte, en la provincia de Barcelona también se generaron numerosos contratos de movilidad. Un total de 35.674 fueron los trabajadores que entraron y 20.451 los barceloneses que salieron. No obstante, ambas provincias experimentaron con respecto al trimestre anterior una reducción de la contratación que implica desplazamiento. En Madrid, el número de trabajadores que entraron fue un 13,9% menor, y que salieron un 15,7%. En Barcelona, el descenso fue de un 13,0% y un 20,9%, respectivamente.  

 

Perfil del trabajador que se desplaza


El perfil mayoritario de los trabajadores que se desplazan es el de un hombre de entre 25 y 44 años, con estudios secundarios, que se dirige a ocupar puestos en las actividades relacionadas con el turismo y el comercio y en la construcción.
 

Atendiendo concretamente al género, el mayor porcentaje de los trabajadores que se mudan de ciudad para trabajar en otra provincia lo acaparan los hombres, con un 65,4% del total. 

 

En cuanto a segmentos de edad, el 40,79% corresponde a la franja de 25 a 34 años y el 28,18% a la que le sigue, de 35 a 44 años, que presentan respectivamente unas tasas de movilidad del 13,24% y del 11,54%. En el otro lado de la balanza se encuentran las personas mayores de 54 años, segmento de edad en el que solo se desplaza un 3,5%.
 

Por grupos ocupacionales, el relativo a los trabajadores no cualificados alcanza el 34,44% del total, seguido de los trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores de los comercios, con un 19,21%.