Márquez busca en casa el '7 de 7' en pugna con un mejor Lorenzo

Márquez y Lorenzo en Mugello

Lorenzo, último vencedor en Montmeló, confía en acabar con la hegemonía de Márquez.

La séptima cita de la temporada del Mundial de Motociclismo llega este fin de semana al Circuit de Barcelona-Catalunya con la disputa del GP de Catalunya, donde el vigente campeón del mundo Marc Márquez (Repsol Honda) intentará de MotoGP hacer el '7 de 7' en casa, lo que sería el mejor arranque de la historia desde la denominación actual de la categoría, aunque tendrá la oposición de un mejorado Jorge Lorenzo (Yamaha) que mostró sus garras en Mugello y que ganó en Montmeló hace un año.


Como en el GP de Italia, podría producirse un segundo mano a mano entre el de Cervera y el de Palma de Mallorca, pues el trazado catalán también favorece más, como el de Mugello, a la Yamaha que a la Honda. De ser así, se viviría otro espectáculo similar al de hace dos semanas, cuando el catalán logró su sexta victoria consecutiva en una gran lucha final con el balear, sacando lo mejor del motociclismo.

A expensas de la mejora física de Dani Pedrosa (Repsol Honda), del rendimiento que pueda dar el querido Valentino Rossi (Yamaha) en un circuito que le fascina y ve "fantástico" con su 'M1', y por qué no, a falta de ver qué rendimiento darán los hermanos Espargaró en su primer duelo fratricida en casa, y nunca mejor dicho pues están a tres kilómetros de su residencia paterna, todo apunta a otro cara a cara.

Márquez intentará pintar de rojo el asfalto y, Lorenzo, volver a plantar la bandera de 'Lorenzo's Land'. El balear está yendo de menos a más y sabe que debe darlo todo para frenar al 'trueno de Cervera', que pese a su gran diferencia en el Mundial (53 puntos, más de dos carreras) no afloja y quiere dar espectáculo a los suyos, luchando por igualar a su héroe.

Y es que si el mayor de los hermanos Márquez logra la victoria, su siete de siete en este inicio de Mundial, igualará a Valentino Rossi --siete veces campeón del mundo en la categoría 'reina'-- como únicos pilotos en ganar tal número de carreras seguidos. Pero más allá de esto, el catalán firmaría el mejor arranque histórico de MotoGP, inmaculado, pues el italiano logró esas siete carreras en línea a partir del tercer Gran Premio de 2002, cuando acabaría siendo campeón del primer año de MotoGP tras el cambio de 500cc.

No obstante, el piloto del equipo Repsol Honda no cuenta el trazado de Barcelona-Catalunya, pese a ser el de casa, entre sus favoritos. Si bien es cierto que ha estado en el podio de Montmeló los últimos cuatro años, Márquez sólo se ha impuesto una vez, en 2010, en la categoría de 125cc. En cambio, su máximo rival, Lorenzo, ganó el año pasado.

Para igualar este resultado, y evitar que Márquez gane su 13ª carrera en MotoGP de 25 disputadas, el doble campeón del mundo de MotoGP apelará a la carrera de Mugello, a la mejora tanto en su físico como en su montura, y a la fuerza que le da también el correr en un circuito que considera su casa. Además, firmaría mínimo un podio pero sin renunciar a la brega con el de Cervera.

ROSSI Y PEDROSA AL ACECHO

La intención es lograr el tercer podio de la temporada, tras la tercera posición en Argentina y la segunda de Mugello, pero mejorarlo y subir al escalón más alto. Las mejoras en la Yamaha son patentes, o empiezan a serlo, como también está demostrando un Rossi que aspira a divertirse como antaño en Montmeló, donde ha ganado hasta en seis ocasiones en la máxima categoría, para seguir como el máximo perseguidor del actual campeón, con el que mantuvo también buenos duelos en Jerez y Le Mans.

'Il Dottore' aventaja en un punto a Dani Pedrosa (Repsol Honda), que está atravesando un momento complicado. Tras cuatro Grandes Premios en el podio, el de Castellar del Vallés sufrió por los problemas en el antebrazo en Francia e Italia, que también le ocasionaron un bajón mental. Ahora, parece que ya plenamente recuperado, apuesta por dar un paso más.

También Pol Espargaró querrá ser protagonista, en una lucha personal con su hermano Aleix por la sexta plaza en el Mundial. El menor de los hermanos, el vigente campeón de Moto2, está adaptándose bien a MotoGP pero quiere sacar mayor rendimiento de su Yamaha satélite, y aspira al que sería su primer podio, tras una mejora en Italia y Francia. Por su parte, Aleix quiere ver a su Open, su Forward Yamaha, entre los seis primeros. Álvaro Bautista (Honda) espera volver a estar en la pelea por los puestos de delante como en Le Mans.

Quien puede volver a la pista diez días después de operarse de las molestias que venía sufriendo en la muñeca derecha, y tras un periodo intensivo de recuperación, es el excampeón del mundo Nicky Hayden. Viajará a Catalunya para participar en la séptima ronda de la temporada y, aunque todavía no está al cien por cien, el objetivo del piloto de Kentucky será volver a subir a su Honda el viernes en los libres y comprobar la evolución de su muñeca.