María José Gail: mujer emprendedora, madre y ganadera

María José Gail en su explotación ganadera junto a sus hijos

Abandonamos la autovía Ávila-Salamanca. A nuestras espaldas se siluetean las estribaciones de la sierra conocida como “la de Ávila”, nos vamos adentrando en la comarca de la Moraña y llegamos a El Oso. Bordeando un centro ecuestre y de turismo rural, nos presentamos ante María José Gail, joven ganadera de reciente incorporación, que nos sorprende por su vitalidad, arrojo e innovación.

María José, dinos, como empezó todo…


Vivo en Cisla, donde hay pocas o ninguna posibilidad de trabajar y compatibilizar mis obligaciones familiares, salvo el distante Arévalo. Me informé  por UCCL de los planes de incorporación de la Junta de Castilla y león y una vez concluida la formación por el curso para nuevos ganaderos no tuve la menor duda de cuál eran mis preferencias: LA GANADERÍA.
María José: ¿Tradición o generación espontanea…?


En mi familia no hay antecedentes. El entorno me fue condicionando y señalando este difícil camino.


¿Difícil...?

 

Si, difícil y lleno de obstáculos y trabas administrativas, y esta reforma de la PAC que no hay quien la digiera, gracias a los técnicos de UCCL voy asimilando conceptos como pago base, verde, regiones etc.

 

 


Y el momento más dulce…


Sin duda cuando se descargaron las primeras vacas y entró en el cebadero el primer animal, aquí empecé a valorar la importancia de mi iniciativa.

 

Que aportas, que diferencial nos puedes  indicar…


Para mí el reto de la alimentación es fundamental, en su doble aspecto: tanto por la producción de carne de calidad, como por ser el principal capítulo de gastos. Como me encuentro en una zona eminentemente agrícola he optado por materias primas alternativas y formular raciones adaptadas a las ofertas de la comarca. Remolacha, girasol, ensilados… y me va bien… y economizo, sin duda.

 

 

-María José, veo que tu sueño es realidad, y ahora que…


-Quiero introducir razas que aporten un valor añadido en su comercialización, valorizar el producto a fin de cuentas. Para ello mi última adquisición son unas novillas Hereford que, según expertos, van a dar un mayor grado de infiltración grasa en la carne, a cuya primera degustación estáis invitados.

 

 

Dejamos a María José, con sus vacas, con sus sueños y como no, con sus hijos.