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Marcos Sacristán y Daniel Miguel; dos estilos opuestos para el rectorado de la Universidad de Valladolid

Edificio del Palacio de Santa Cruz, sede del rectorado de la Universidad de Valladolid.

La apuesta por los estudiantes y por la dimensión social de la Institución del actual rector y catedrático de Derecho Mercantil, Marcos Sacristán, y la del catedrático de Química Inorgánica Daniel Miguel, centrada en la transparencia y la apertura, competirán por el Rectorado de la Universidad de Valladolid.

 

De la segunda vuelta de las elecciones, que se celebrará el próximo día 22, saldrá el próximo rector de la Universidad de Valladolid, cargo que se disputan el candidato a la reelección, Marcos Sacristán, quien esgrime su apuesta, en tiempos de crisis, por la dimensión social y la atención especial a los alumnos a través de becas, y Daniel Miguel, quien defiende la posibilidad de gestionar la Universidad "mucho mejor" como, a su juicio, ha ocurrido en tiempos de crisis en la de Salamanca.

 

En declaraciones a Europa Press Sacristán, quien cree que no se puede aplicar "la teoría del trasvase de votos" desde las candidaturas que se quedaron atrás en la primera vuelta, se ha confesado "muy animado" por el resultado obtenido entonces (se situó en primer puesto con el 30,78 por ciento de los votos) pero "nada confiado" -"no hay adversario pequeño"-, razón por la que mantiene su ritmo de trabajo en una campaña centrada, de manera muy especial, en los alumnos.

 

Es este colectivo, del que menos votos recibió en la primera vuelta, en el que se ha volcado "en tiempos de crisis", punto en el que explica que la "especial atención" tiene que ver, por ejemplo, con las becas y ayudas que ha concedido la propia institución ante el recorte y exigencia de criterios por parte del Ministerio.

 

"Lo hemos hecho para que ningún alumno tenga que quedarse sin estudiar", señala antes de sumar a la "dimensión social" de su candidatura sus propuestas para la modernización de la institución, ámbito en el que defiende haber trabajo durante sus cuatro años de mandato.

 

Pese a que "a primera vista" su mandato podría suponer un "lastre" por las medidas y decisiones tomadas, Sacristán considera que es, de facto, "experiencia". "Hemos conseguido que la situación sea no sólo igual sino mejor por la racionalización llevada a cabo", esgrime.

 

AGLUTINAR MÁS APOYOS

 

Por su parte, Daniel Miguel incide en que, dado el número de votos alcanzado por Sacristán, el 70 por ciento de la comunidad universitaria "no quiere" al actual rector como próximo gobernante de la institución. "Tenemos que ver si, entre todos, podemos aglutinar votos para que el cambio sea efectivo", asegura antes de recordar que su candidatura está abierta a quien quiera realizar aportaciones.

 

Miguel San José, quien trabaja para conseguir una "integración más efectiva" con una de las dos candidaturas que no ha pasado a la segunda vuelta, centra su mensaje en la apuesta por la apertura y la transparencia y, especialmente, por una mejor gestión de la Institución.

 

"Con la coartada de los recortes se han hecho cosas muy perjudiciales para la universidad", critica antes de poner como ejemplo el caso de la Universidad de Salamanca, "que está a menos de 130 kilómetros" y que no presenta el balance negativo de la UVA con las mismas medidas de austeridad impuestas por las distintas administraciones.

 

Ambos, con ganas de finalizar victoriosos la campaña, lanzan un último mensaje con la gestión de Sacristán como protagonista. "A los hechos me remito: mis apuestas no son promesas, son realidades que ya están presupuestadas", concluye el actual rector antes de que Miguel reitere la posibilidad de mejorar la gestión de los últimos cuatro años: "la diferencia es cómo se gestionan y se hacen las cosas".