Marco Antonio Méndez, ilusionado del deporte radiofónico

Marco Antonio Méndez es un veterano de las ondas vallisoletanas con más de 40 años de experiencia en diferentes medios. Todoterreno de los medios de comunicación, apasionado de la radio, el sello inconfundible de su voz nos acompaña desde más de 40 años.

LA RÁFAGA

 

Un sonido: Cualquiera de las sintonías más características de las emisoras, especialmente de otro tiempo.

 

Un momento: Mis primeros pasos cuando me integré en una redacción deportiva. En aquellos momentos era Radio Popular, que empezaba ya a denominarse COPE. La juventud, la ilusión, los compañeros, el amor por el deporte... es el mejor recuerdo que yo tengo.

 

Qué noticia le hubiera gustado contar: Un campeonato de Liga del Real Valladolid.

 

Una anécdota: La accesibilidad que tuvo conmigo Miguel Indurain en sus mejores tiempos, cuando ya había ganado tres tours de Francia y participaba en la Vuelta a Castilla y León. Le pude entrevistar tranquilamente e incluso tengo una foto firmada por él cuando en aquellos tiempos era un deportista muy reservado y protegido ante los medios de comunicación.

 

La radio en una palabra: Factor de vida, burbuja de ilusión. Es algo que revitaliza, estimula.

Marco Antonio sigue ligado al periodismo deportivo, faceta que le apasiona e ilusiona y que comenzó en 1978 en la Cadena Cope. Allí permaneció hasta 1995 para comenzar una andadura de diez años en Onda Cero. Entre medias de este periplo por la radio vallisoletana aparecen sus colaboraciones con el diario ABC, Canal 29 TV, diversas corresponsalías y una relación más reciente con la joven Radio Marca.

 

Ligado profesionalmente al gabinete de comunicación de Renault España en Valladolid, es autor de los libros Latidos del Homo Mánager, Historia del Balonmano en Valladolid y Deportistas en Zapatillas. Miembro activo de las asociaciones de periodistas deportivos a nivel local, regional y nacional, ha sido presentador de eventos y actos institucionales y privados, además de cubrir profesionalmente acontecimientos deportivos de primer nivel.

 

Su registro radiofónico siempre le ha distinguido. Marco Antonio Méndez es la radio seria, profesional, ceñida al propio guión que impregna nuestro personaje.

 

- ¿Quién es Marco Antonio Méndez en la radio de Valladolid?

 

- Un informador o un narrador, porque he estado muchos años retransmitiendo encuentros y manifestaciones deportivas, que ha tratado de hacerlo con la mayor seriedad posible, con el mayor rigor posible y también con la mayor dedicación posible. No me arrepiendo de haberlo hecho de esta forma, que a veces ha podido ser más o menos acertada. Lo que ocurre es que ha ido siempre ligado a mi personalidad. 

 

- Ha trabajado también en la prensa escrita e incluso televisión. Pero, ¿por qué se ha significado esencialmente en la radio?

 

- La radio ha sido la que más me ha cautivado desde los tiempos históricos cuando yo simplemente era un chaval o un joven que escuchaba las narraciones de los maestros de la época, siempre con el deporte como fondo. La verdad, conociendo los tres grandes sistemas de información, la radio es el que mejor me ha identificado con mi forma de ver las cosas. La televisión propicia a veces una popularidad que, en mi caso, no terminaba de ver; la prensa escrita entiendo que es más trabajada incluso que cualquiera que los otros dos sistemas y la radio es más espontánea, más directa. Es verdad que a lo mejor hay que tener la facultad de saber expresar  en un momento determinado lo que quieres comunicar, pero con una determinada facilidad de palabra eso se puede resolver.

 

 

- En plena efervescencia de la revolución digital, ¿se hace mejor radio ahora que hace unos años?

 

- Desde el punto de vista de los medios técnicos es evidente que se hace mucho más fácil de como se podría haber desempeñado la función informativa radiofónica en lo que podíamos llamar tiempos ancestrales. El avance en ese sentido ha sido sobresaliente. Otra cosa es si analizamos la formulación o el progreso informativo puro desde el punto de vista de las noticias que se producen. Antes había una una mayor rectitud a la hora de  tratar esa información. En estos tiempos, parece que se presume más de la espontaneidad o de ser la avanzadilla de determinadas noticias aunque luego hubiera que rectificarlas, que no siemrpe se hace. Más bien se justifican los errores adoptando posturas de evasión. Ahora la coloquialidad y el diálogo hasta vulgar en determinadas momentos es una comparativa con lo de entonces que a mí, personalmente, no me gusta aunque siga vinculado a la radio.

 

- ¿Y le futuro de la radio en este contexto?

 

- De momento veo a una radio triunfante. Durante muchos años la he visto en esta misma posición. Es cierto que ahora tiene que capear algunos temporales con respecto a otras épocas por aquello de las redes sociales. Ha perdido la inmediatez de otros tiempos que podría hacer cualquiera que tuviera en su mano un teléfono, pero al margen de haber perdido esa inmediatez que tienen las redes sociales no es menos cierto que la radio ocupa unas parcelas que no se pueden obtener de momento. Es la de tenerte constantemente informado cuando estás pudiendo hacer otras actividades en el desarrollo de la vida normal diaria; en el trabajo, en el coche. Eso, por ahora, las redes sociales no te lo han proporcionado. 

 

- ¿Coincide con la opinión generalizada que alaba la calidad de la radio que se ha hecho y se hace en Valladolid?

 

- Ya lo creo. No hay más que ver la cantidad de vallisoletanos que están participando en labores de mucha más enjundia a nivel de cadenas y televisiones desde el punto de vista nacional. Si nos circunscribimos a los primeros tiempos que yo he conocido de la información radiofónica, evidentemente hay que volver a esos momentos en los que la relación era mucho más cercana, quizá porque los medios eran la cuarta parte de los que hay ahora, porque la radio era más pura, se hacía en un estudio o con un reportaje externo de calle, pero no existía esa compatibilidad con los medios digitales o incluso en la introducción de centros, entidades, gabientes de prensa, etc. Podríamos recordar nombres ilustres de los que, exclusivamente yo he tenido como compañeros: Julio Mozo, Félix Antonio González, Concha Chamorro, Alejandro Romero más recientemente o, en otros ámbitos que no fueran exclusivamente deportivos, Angel María de Pablos, o José Antonio Carnero de Llano