Manu Dávila, el ingeniero de las ondas musicales que encontró su hueco en Valladolid

El actual director de Cadena Ser Palencia comenzó en un programa de los 40 Principales en Valladolid, para después convertirse en subdirector de Cadena Dial o director de M80 Radio a nivel nacional.

LA RÁFAGA

 

Un sonido: “Más que con un sonido me quedo con una canción, 'La ciudad interior', de Radio Futura, el nombre del programa que hice con Carlos Raúl Martínez muchos años en Onda Cero Valladolid. Tuvimos mucho feeling con las bandas de música de la ciudad”.

 

Un momento: “El arranque del primer programa de 'No somos nadie' en M80 Radio con Pablo Motos. Acababa de marcharse 'Gomaespuma', y yo me acaba de incorporar como director. Aquello parecía una debacle total. Trajimos a Pablo, con quien trabajé en Onda Cero, y acabó siendo un éxito. No he tenido más nervios en mi vida”.

 

Qué noticia le hubiera gustado contar: “Las noticias que a todo el mundo le gustaría contar. El final de las guerras, conflictos, que se ha solucionado el problema del empleo. Hay cientos. Relacionadas con la música, quizás alguna relacionada con los 'Beatles'. Hablando de Lucky, él tenía mucha relación con ellos y me hubiera gustado tener la oportunidad de haber dado alguna exclusiva”.

 

Una anécdota: “Me fui al 25 aniversario de Woodstock, un macrofestival enorme. Fui a cubrirlo y me pasé varios días durmiendo en casas de gente de la zona, no había alojamientos. Para hacer las conexiones me tenía que levantar a las cinco de la mañana y hacerme dos kilómetros a pata, no había móviles y tenía que ir a la cabina. No había móviles ni internet. Con el desfase horario y todo aquello me pegué un fin de semana sin dormir. Luego al volver me pasé cuatro días seguidos durmiendo, fue tremendo”.

 

La radio en una palabra: “La radio es futuro. Futuro prometedor y esperanzador”

Manu Dávila acabó en la radio musical, como él mismo asegura, por casualidad. Después de estudiar ingeniería industrial, surgió la oportunidad de empezar un programa en los 40 principales en su Valladolid natal, algo que no se pensó ni un momento. Apasionado de las ondas, fue creciendo de manera que se convirtió en jefe de programación de los 40 televisión, para después tener otras etapas como subdirector de Cadena Dial o director de M80 Radio.

 

Hasta hoy. En el presente, Manu Dávila es el director de Cadena Ser Palencia, algo bastante distante de su pasión musical que le transformó en una de Las Voces de Valladolid. Pero como él mismo dice, las notas son algo que siempre se lleva en el corazón.

 

¿Cómo ve Manu Dávila la evolución que ha sufrido la radio musical en España?

 

Ha sido brutal, un cambio radical de lo que había a lo que hay interesantísimo. Una de las cosas más interesantes, la evolución en estos pocos años, porque realmente no han sido tantos, tanto la musical como la convencional, quizá en esta última un poco menos, pero han sido brutales. Y yo creo que lo van a seguir siendo. Nos faltan por ver cosas originales y novedosas en la radio.

 

¿Cuáles han sido estos cambios?

 

Muchos han sido acompañados del avance tecnológico. De cuando antes los pinchabas en un vinilo, a ahora que lo haces desde un disco duro de un servidor. El cambio de formato y de manera de consumo de la música ha hecho que también varíe la manera de consumo de la radio, siempre ha ido parejo y ahí tiene que haber más sorpresas. Ahora esto es diferente, hay retroalimentación. El que habla por la radio basa mucho de lo que dice en lo que le dicen los oyentes, antes era más lento y ahora mucho más inmediato. El oyente va por delante y esto enriquece el producto radiofónico.

 

Y es que hoy día nadie podría pasar sin un poco de música en su vida...

 

Es algo totalmente necesario, realmente es una de mis pasiones. Creo que es de las cosas que necesita cualquiera, es fundamental. Distintos gustos, distintos estilos, cada uno tiene banda sonora favorita y eso enriquece muchísimo.

 

Además en la radio, con esa magia que quizá no tenga la televisión o los medios escritos.

 

Por supuesto. Las sensaciones que evoca la radio no la pueden igualar ni la lectura ni la televisión, donde las imágenes te guían. Con la radio imaginas, recreas en tu cabeza. La radio sigue abriendo puertas en la imaginación de la gente de una manera importante. Además la radio es portable, la llevas donde quieras, la puedes escuchar en cualquier momento y situación, no como con la tele o con un libro. Puedes estar haciendo la colada, o deporte, yendo en el coche. La radio tiene ese modo de acompañamiento tan especial que la hace única. 

 

 

Ha salido la palabra "acompañamiento", clave en la radio musical...

 

Sí, claro. Es para las cosas cotidianas, ponerle banda sonora. Eso siempre es bueno, por lo menos para mí. Siempre se hace acompañar de música para los momentos más claros, cada película tiene escenas míticas con banda sonora y tú, igual, recuerdas momentos de tu vida con ciertas canciones.

 

¿Qué hace bien y qué hace mal hoy día la radio musical?

 

Lo bueno, que educa en la escucha. Es importante que a la gente se le muestre el escaparate de lo que hay, de lo que se hace, que culturices. Esta es una de sus bondades. En cuanto a qué hace mal, no creo que haya muchas cosas. Yo echo de menos que esté más formateada. En España es así, a diferencia de otros países como Portugal, Francia, Inglaterra o Estados Unidos, donde puedes encontrar, por ejemplo, una emisora de country femenino de los años 60. Aquí en España no está tan formateado.

 

Aquí todas son muy similares, quizá sea porque no da para formatear tanto, pero quizá se podría intentar más. En España durante muchísimos años la radio tradicional siempre ha tenido más audiencia que la musical, y eso ahora se ha invertido. No sé las razones, pero es la mayoría que pasa en la mayoría de países del mundo. El poder de la radio musical está creciendo y la potencia quer tienen las cadenas musicales es brutal y eso es bueno.

 

¿Quiénes fueron los maestros de Manuel Dávila?

 

Recuerdo siendo chavalín algunos locutores de RNE como a Rafa Abitbol, con el que después tuve la suerte de poder trabajar en M80, recuerdo a José Antonio Abellán, en su día número uno, o a Joaquín Lucky, con el que tuve una relación importante. Trabajamos y viajamos muchos. Como Lucky no ha habido ningún otro en este país.

 

Por último, ¿hacia dónde va la radio musical en España?

 

La radio sigue siendo un escaparate de lo que hay en el mercado, de lo que hay la calle, de lo que se está consumiendo. De los éxitos que están funcionando, distintas épocas, distintos estilos, discos de catálogo de hace veinte años, el último grito... Eso es un escaparate. Por ahí van los tiros. El seguir teniendo escaparate chulo de la calle con las últimas novedades para quienes lo ven desde fuera. Habrá que añadirle todo lo que te pueda dar la tecnología.