Manolo García se funde con la Sierra de Gredos

Cerca de 7.500 personas acudieron a una undécima edición de Músicos en la Naturaleza cuyo cartel se completó con The Orchestra starring Electric Light Orchestra y Duncan Dhu.

Puntual como un reloj. A las 20.00 horas sonaba el primer acorde de la guitarra de Mikel Erentxun sobre el impresionante escenario montado en la finca Mesegosillo de Hoyos del Espino para abrir la undécima edición del aclamado festival Músicos en la Naturaleza que, con un cartel más nacional que en otras ocasiones, elevaba a tres la nómina de artistas cuya música resonó este sábado en la Sierra de Gredos.

 

Fue la banda donostiarra la encargada de tomar el pulso a las cerca de 7.500 personas que, según la organización, acudieron a una cita que tenía muy complicado superar el éxito que consiguió Mark Knopfler el año anterior en el décimo aniversario del festival. Con algo más de la mitad de las 14.000 almas que llevó el escocés a Gredos el año anterior, parecía que se cumplian los augurios de aquellos que habían lamentado un supuesto bajón en la calidad del cartel, más alejado del Rock&Roll.

 

Fotos: Eduardo Rodríguez

 

Sin embargo eso no le importó a los incondicionales de Duncan Dhu, que vibraron con la quincena de temas interpretados por Erentxun en un repertorio que mezcló temas de 'El Duelo', último disco de la banda publicado en 2013, con grandes clásicos como 'Esos ojos negros', 'Cien gaviotas', 'Una calle de París' o 'En algún lugar', con un lavado de cara, eso si, que despertó controversia entre los acérrimos pero en general supo a poco.

 

Frente al bajón de público, la sensación era de más comodidad y menos agobio que en ediciones anteriores cuando a las 21.20 horas comenzaba a sonar la melodía de una canción inmortal como 'Evil Woman'.

 

Con ella abrió su actuación The Orchestra starring Electric Light Orchestra Former Members, o lo que es lo mismo, la agrupación formada por músicos que fueron parte en algún momento de la mítica banda británica Electric Light Orchestra fundada por Jeff Lynne y que copó las listas de éxitos durante los años 70 y 80.

 

 

Su rock progresivo encandiló a los más veteranos de entre el público durante algo más de hora y media con temas universales como 'Showdown', 'Don´t bring me down' o 'All over the world' pero quizá dejó un poco más frias a las nuevas generaciones que, con la fresca de Gredos haciéndose notar, pedian algo más de adrenalina.

 

Manolo García fue el encargado de unificar los ánimos en la segunda parte del festival, y digo la segunda parte porque el catalán, haciendo gala de su condición de cabeza de cartel, se descolgó con una sesión de 32 cortes que por espacio de casi tres horas recorrieron la práctica totalidad de su carrera en solitario desde que en 1998 se disolviera 'El último de la fila'.

 

De menos a más, Manolo García arrancó con temas de sus últimos álbumes como 'Campanas de libertad' o 'Todo es ahora' para ir intercalando posteriormente canciones que ya casi figuran en el cancionero popular español como 'Nunca el tiempo es perdido', 'Rosa de Alejandría', 'Pájaros de barro', 'Como un burro amarrado' o 'A San Fernando', que despertaron los ánimos del respetable, con quien el cantante no dudó en mezclarse bajando del escenario.

 

 

Si bien el concierto se hizo un poco largo, es de destacar la vitalidad y el empuje del barcelonés que, a punto de cumplir los 61 años, se echó al público a la espalda con su habitual derroche de energía sobre el escenario y un notable despliegue técnico de luz y sonido.

 

Al final, pocos fueron los descontentos con esta undécima edición de Músicos en la Naturaleza que tuvo entre sus grandes aciertos el cambio de ubicación del escenario para enmarcarlo entre el pinar y la sierra y subrayar la vertiente natural del mayor espectáculo musical de nuestra tierra.

 

Noticias relacionadas