Manifestacion de policías en Valladolid en apoyo de las UIP y contra la "mala praxis" de sus mandos

FOTO: Vox Valladolid

El subdelegado del Gobierno, José Antonio Martínez Bermejo, transmite su apoyo a los concentrados y opina que el fallo "fue la violencia".

No llegaban al centenar de policías los que se han manifestado este miércoles en Valladolid para mostrar su apoyo a los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y rechazar las agresiones sufridas por parte de grupos violentos durante la manifestación del 22 de marzo en Madrid, que puso fin a las denominadas Marchas de la Dignidad.

 

Convocados por los sindicatos SUP, CEP y UFP, los manifestantes se han concentrado frente a la sede de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, donde han defendido la legitimidad de los manifestantes que el sábado se reunieron en la capital de España y han culpado a grupos violentos "minoritarios" de "reventar" las marchas.

 

No obstante, los representantes sindicales también han criticado la "mala praxis" de sus mandos técnicos durante los sucesos del sábado, a los que han responsabilizado de que un grupo de agentes antidisturbios se vieran aislados y a merced de esos grupos radicales entre el Paseo de Recoletos y la plaza de Colón, por lo que han exigido la destitución del comisario general de Seguridad Ciudadana de Madrid, del comisario jefe de las UIP y del jefe de la I Unidad de Intervención Policial, con sede en la ciudad del Manzanares.

 

En declaraciones recogidas por Europa Press, el portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP), Félix Ruiz, ha insistido en que había "fuerzas suficientes" en el entorno del Congreso de los Diputados y de la sede del PP en la calle Génova para evitar que sus compañeros quedaran aislados, aunque ha evitado opinar sobre la razón por la que los mandos dieron la orden de "no intervenir" a esas unidades y no reforzar en Colón, por lo que los ha emplazado a que den explicaciones, ya que "de haber habido más agentes se hubieran podido evitar los disturbios mediante la mera intimidación de los agentes a los violentos". "La intimidación es muy importante, si ven a 250 policías no actúan así", ha añadido.

 

 Asimismo, ha recordado que las órdenes eran "no cargar" y ha subrayado que los agentes "nunca cargan si no son agredidos o ven alterado el orden público", al tiempo que ha insistido en que "han podido matar a un compañero".

 

Ruiz ha defendido la profesionalidad y preparación de los miembros de las UIP y ha destacado, como prueba de su autocontrol, como en una situación de "hostigamiento" como el sufrido el sábado "ninguno recurrió a la pistola que llevaban en el cinto".

 

No obstante, ha insistido en que la mayoría de las manifestaciones "son pacíficas" y ha defendido este "derecho fundamental" de los ciudadanos, al tiempo que ha calificado de "loable" el objeto de las Marchas de la Dignidad, pero ha pedido a los manifestantes que "denuncien" y "no protejan" a los violentos que se infiltran en ellas para "reventarlas" y que "acaban desprestigiando a todos los manifestantes".

 

Por su parte, Jesús Vicente González, del Sindicato Unificado de Policía (SUP), ha ahondado en la formación y selección a que se enfrentan los agentes de las UIP y ha advertido de que "nunca" se habían enfrentado a "atentados tan notorios" contra ellos, mientras que Beatriz Fernández, de la Unión Federal de Policía (UFP), ha lamentado que cuando los agentes pidieron ayuda por radio, sus jefes les ordenaron "que aguantasen".

 

APOYO DEL SUBDELEGADO

 

A la concentración se ha acercado el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Antonio Martínez Bermejo, el cual ha transmitido su apoyo a los agentes, quienes han agradecido el gesto y han mostrado su esperanza  de que "no se vuelvan a repetir estos sucesos".

 

Sin embargo, el subdelegado ha evitado pronunciarse sobre la adecuación o no de las órdenes dadas por los mandos policiales a los agentes y ha insistido en que el "fallo" que se produjo "fue la violencia" de algunos.

 

Durante la protesta, una joven ha pasado por delante de los manifestantes con un cartel en el que se podía leer la frase 'Me dais vergüenza', motivo por el cual ha recibido el abucheo de los concentrados y ha sido identificada por los agentes, que le han tomado los datos en previsión de que pudiera ser denunciada a título particular por provocación.