Luz verde para el primer telescopio construido de manera íntegra por una impresora 3D

La NASA ha marcado como fecha límite septiembre para que el ingeniero aeroespacial Jason Budinoff complete el primer telescopio construido casi exclusivamente a partir de piezas elaboradas con impresora 3D.

A través de este proyecto, financiado por el programa de Investigación y Desarrollo Interno de Goddard de la NASA (IRAD), Budinoff está construyendo una cámara de 50 milímetros completamente funcional cuyo tubo exterior, deflectores y soportes ópticos se han impreso como una estructura única. Además, estará equipado con espejos y lentes fabricados convencionalmente.

 

Budinoff someterá al aparato a pruebas de vibración y térmicas el próximo año, confirmando así el buen funcionamiento de este tipo de telescopio. En este sentido, ha explicado que esta iniciativa nació con el fin de demostrar que la impresión de este tipo de utensilios puede beneficiar los avances en 3-D y animar a fabricar más a través de este sistema.

 

 

"El objetivo no es enviarlo al espacio, por lo menos no todavía", ha aclarado el ingeniero, quien ha apuntado que, "cuando se construyen telescopios científicos, hacen falta cientos de piezas y componentes complejos y caros de construir". "Pero con la impresión 3-D, podemos reducir el número total de piezas y hacerlas con geometrías casi arbitrarias. No está limitado por los procesos de fabricación tradicionales", ha señalado.

 

 En particular, el diseño de este instrumento de algo más de 5 centímetros implica la fabricación de cuatro piezas diferentes hechas de aluminio en polvo y titanio. "Cualquier persona que construye instrumentos ópticos se beneficiará de lo que estamos aprendiendo aquí", ha indicado Budinoff. "Creo que podemos demostrar una reducción en la magnitud de los costes y el tiempo con la impresión 3D", ha concluido.