Tribuna mini Saltar publicidad
Cortinilla bose tribuna va 800x800px file

Los vecinos de Tordesillas se agarran a la tradición del Toro de la Vega

La mayoría de los tordesillanos no entienden la decisión de la Junta de Castilla y León de prohibir la muerte del astado en público. Defienden la tradición de su fiesta.

Tradición, respeto, puñalada trapera, libertad, acabar con la prohibición… estás son algunos de los argumentos más repetidos por los tordesillanos que, horas después de que la Junta de Castilla y León aprobara un decreto por el que su ancestral Toro de Vega no podrá morir en público, han alzado la voz contra esta medida que la mayoría de los vecinos no entiende.

 

TRIBUNA ha querido pulsar la opinión que se vive en las calles de la histórica localidad. Muchos de sus habitantes no quieren hablar. Están hartos de las cámaras, especialmente de los medios nacionales que “solo se acuerdan de Tordesillas cuando hay polémica, el resto del año también existimos”, se queja amargamente una vecina.

 

La mayoría no ve lógica la decisión de la Junta que hará que el Toro de Vega no podrá ser alanceado en público a la manera tradicional, por lo que el festejo –en caso de celebrarse- se convertirá en poco más que un encierro. Cargan contra las administraciones por plegarse a las presiones y a los intereses de ecologistas y animalistas y piden “respeto”. "Al que no le guste que no venga”, dice un anciano quien aún no se cree que el astado no vaya a morir “como toda la vida”. “En vez de un toro al año, mejor un toro todos los meses”, levanta la voz otro vecino.

 

“A mí no me gustan las cebollas y por eso no pido que acaben con los cebolleros”, dice un joven. Al otro lado de la barra de un bar, el camarero dice que las pérdidas si esta tradición se pierde serán “millonarias” para el municipio. También hay, los menos, quienes defienden la medida de la Junta. Explican que el torneo tiene que seguir celebrándose “pero sin sangre”. La polémica está servida. Y aún quedan casi cuatro meses para el torneo…