Los vecinos de la discoteca Mambo, aliviados ante su posible cierre

La clausura de la sala de fiestas situada en pleno centro de Valladolid no es inmediata y de hecho se siguen repartiendo entradas para este mismo fin de semana.

La noticia saltaba este domingo por la mañana. Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 4 de Valladolid prolongaba todavía más en el tiempo el tema y obligaba al cierre de la discoteca Mambo, al dar por hecho que las obras realizadas hace unos años en la sala de fiestas en cuanto a ruido y contaminación acústica no se ajustan a la normativa medioambiental.

 

Tratándose de una de las discotecas con más afluencia y éxito de Valladolid las reacciones no se hicieron esperar, desde los más jóvenes e indignados por un tema que ya viene de lejos hasta los propios vecinos, que continúan en su pelea legal por tener la fiesta en paz.

 

A pesar de la noticia, que circuló como la pólvora en redes sociales el mismo domingo, lo cierto es que el cierre de Mambo no es inmediato. De hecho, las entradas para las sesiones de Jaleo, las más tempraneras y dedicadas a los más jóvenes de Valladolid, siguen distribuyéndose por la ciudad.

 

Ahí continúa precisamente el conflicto y las diferencias entre discoteca y vecinos, denunciantes a través de la Comunidad de Propietarios de la calle San Felipe Neri, vía en la que se encuentra la sala. Lo cierto es que la resolución judicial cuenta con posibilidad de recurso de apelación, por lo que lo previsible es que los dueños continúen con la pelea legal. La única realidad, a día de hoy, es que Mambo continúa con sus puertas abiertas, al menos por el momento.

 

El Ayuntamiento de Valladolid también tiene algo que decir en todo esto, claro. El Consistorio concedió la licencia de obras que daba luz verde a la reapertura de la discoteca, esa misma que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo ha echado para atrás.

 

TRANQUILIDAD Y PAZ

 

Y el tercer elemento que tiene voz cantante son, por supuesto, los vecinos. En declaraciones a Tribuna de Valladolid dos residentes del portal 5 de la calle Felipe Neri, puerta con puerta con la discoteca, han asegurado sentirse “aliviados”. Y es que las continuas “meadas, cagadas, copas y ruido” se han convertido en un quebradero de cabeza.

 

Echando la vista atrás, los conflictos han sido varios. En la mente de todos ellos continúa el asesinato de un estudiante francés de dieciocho años que estaba de intercambio allá por 2008, el cual tuvo lugar después de una reyerta que terminó con el joven apuñalado. Tan solo un ejemplo de lo que muchos vecinos han tenido que soportar. En todo caso, a la espera de que continúe el conflicto legal, lo cierto es que la sala Mambo sigue abierta.

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