Los vallisoletanos, tocados pero con esperanzas para el deporte de élite de la ciudad

Tras el descenso de balonmano, fútbol y baloncesto, los tres equipos deportivos con más masa social de Valladolid, los aficionados esperan que puedan regresar a la máxima categoría cuanto antes.

No ha sido plato de buen gusto para la ciudad y provincia de Valladolid el ver cómo los tres equipos que más seguidores mueven, es decir, fútbol, balonmano y baloncesto, han caído a sus respectivas segundas divisiones uno tras otro. Un duro golpe para la hostelería y el prestigio deportivo que, al menos, se confía en recuperar para la temporada que viene.

 

Eso se deduce de las preguntas a pie de calle a los vallisoletanos. Les hay quienes se muestran más optimistas, otros consideran que se veía venir, un tercer grupo cree que ya estaba bien de recibir tantos fondos públicos del Ayuntamiento. Cada uno ve la caída con un prisma diferente.

 

Pero hay una cosa clara. Todos guardan la esperanza de que el tren de vuelta se pueda coger cuanto antes. Bien depende la viabilidad económica de ello, no tanto en el caso del fútbol, donde todo parece más positivo, mientras que el Baloncesto Valladolid y sobre todo el Cuatro Rayas puede que ni siquiera tengan esa oportunidad.