Tribuna mini Saltar publicidad
Cortinilla bose tribuna va 800x800px file

Los vallisoletanos no perdonan; 6.500 raciones de postre de San Lorenzo en 35 minutos

El postre de San Lorenzo, en pleno reparto en la Acera de Recoletos. JUAN POSTIGO

La Acera de Recoletos fue testigo del reparto del dulce creado por la Asociación de Confiteros de la ciudad, en colaboración con Fecosva.

CONFITERÍAS PARTICIPANTES:

 

Confitería Blanco Hermanos, Confitería Chus, Confitería Julimar, Confitería Manjarrés, Confitería Menta y Chocolate, Confitería Polo, Confitería Rodri, Confitería Vitín, Confitería Zorita, Confiterías Cubero, El Bombón, El Horno de Guiller, Hermanos Marbán, La Otana, Labarga y Francisco Bravo.

En un visto y no visto, que dice el refranero popular. Apenas 35 minutos de reloj, como confirmaría más tarde la Asociación de Confiteros de Valladolid, tardaron en tomar las 6.500 raciones de postre de San Lorenzo rumbo a las bocas de todos aquellos que se dieron un paseo en la tarde de este martes por la Acera de Recoletos.

 

Un reparto organizado por el Ayuntamiento de Valladolid de manera conjunta con dicha Asociación y Fecosva, que poco a poco se está convirtiendo en costumbre en las Fiestas de la ciudad y que, a ojos vista, triunfa. Mientras que el evento daba el pistoletazo de salida a las 19.00 horas, desde casi sesenta minutos antes ya se podía vislumbrar una enorme cola que rodeaba uno de los laterales del Campo Grande.

 

Y, como era previsible, el dulce con base de hojaldre, crema de naranja y bizcocho de chocolate duró lo que podía durar, que no fue mucho. Con los concejales del Ayuntamiento, tales como Mercedes Cantalapiedra, Óscar Puente o Pedro Herrero haciendo de improvisados confiteros repartiendo el pequeño San Lorenzo, estos fueron desapareciendo, pero no así la multitud. Hasta que se terminaron las 6.500 raciones, claro.

 

 

"Está claro que ha sido un éxito", comenzaba explicando el presidente de los Confiteros de Valladolid, Javier del Caño. "El año pasado tardamos algo más de 45 minutos, esta vez apenas llegamos a los 35", siguió, con una sonrisa en la cara. Desde el año 2000 lleva el postre triunfando en la ciudad, y desde 2006 haciéndose la degustación popular.

 

Para Del Caño la mayor alegría fue el hecho de que en los últimos días se haya potenciado la venta del postre. "Esto significa que va ganando en importancia. Que este año haya coincidido la festividad de San Lorenzo con un lunes, en puente, ha ayudado, seguro", se mostró convencido. Sin duda, una muestra más de que al vallisoletano de a pie le gusta el dulce.