Los vallisoletanos encuentran el gusto en la variedad para sus comidas navideñas

En el Mercado del Val los comerciantes aseguran que las ventas "han ido igual o mejor" que el año pasado, además de haberse escalonado para no comprar todo a última hora.

La supuesta recuperación de la crisis que se anuncia a bombo y platillo desde el Gobierno de España puede tener cierta carga de realidad, o al menos eso se deduce de las compras navideñas de los vallisoletanos en el Mercado del Val, uno de los epicentros del consumo en estas fechas.

 

Y es que los comerciantes llevan frotándose las manos desde hace unas semanas, cuando comenzaron las primeras ventas para las comidas y cenas de Navidad. Lo cierto es que en el pequeño recinto existe un ambiente de alegría y optimismo, propio de estas fechas, a los que se ha unido una buena marcha de las transacciones.

 

"Están yendo igual o mejor que el año pasado en esta recta final", asegura Felipe González, representante de los comerciantes del Mercado. "Nos damos por satisfechos", incide el carnicero, antes de reconocer que todos los tenderos se mostraban dudosos hace pocos días, hasta que todo comenzó a repuntar.

 

"Los precios, al menos en carnicería, no han variado mucho respecto a otros años. El producto estrella sigue siendo lechazo y cochinillo, que como digo se han mantenido estables". Ha habido quienes han optado por ahorrarse un dinero y lo compraron todo hace unos días, mientras que otros han optado por esperar a última hora para tenerlo todo fresco.

 

Una opinión con la que se muestra de acuerdo Marta Blanco, de la pescadería Carlos Blanco. "Sí que se ha vendido poco más o menos que hace un año, pero en nuestro caso ha sido mucho más escalonado, más allá del repunte de los últimos días", sonríe. Qeuda patente que el optimismo se ha instalado en el centro de Valladolid, y es que a una buena comida de Navidad nadie le pone mala cara.