Los trabajadores de Lauki no tienen “ni idea” de quién quiere comprar la fábrica de Valladolid

José Manuel Gonzalez en la concentración de Lauki. JORGE IGLESIAS

La venta de la factoría se ha convertido ya en la primera opción, visto que la propietaria Lactalis está dispuesta. Eso sí, todavía se desconoce a qué se dedican las dos empresas interesadas.

Este pasado sábado, de madrugada, se abrió una nueva puerta a la esperanza para la fábrica de Lauki en Valladolid. Lactalis, con vistas a poder vender la factoría, prolongó el posible cierre hasta octubre, además de incluir un interesante Plan Social para los 85 trabajadores si finalmente la clausura se llevara a cabo. Desde entonces, las ruedecillas se han puesto a moverse a la búsqueda de un comprador –en realidad llevaban moviéndose semanas-, conscientes de que el tiempo ganado es oro.

 

Así las cosas este lunes los trabajadores y el Ayuntamiento de Valladolid, encabezado por su alcalde Óscar Puente, se han reunido para poner las cosas sobre la mesa y barajar opciones. Sabiendo que mantener la actividad láctea parece complicado, ya que Lactalis no está dispuesta a vender en ese supuesto, ahora el entresijo está en la identidad de las dos empresas que están interesadas en comprar la factoría.

 

Y es que por ahora estas permanecen en secreto. Ni siquiera se sabe si pertenecen al sector alimentario, y ambas han solicitado la máxima discreción sabiendo que la posibilidad de que aparezca su nombre como potencial compradora podría dar al traste con las negociaciones.

 

“Hay cuatro meses por delante para que los trabajadores consigan la mejor negociación posible”, hizo ver Puente ante los medios tras el pertinente encuentro con estos. Los hechos del pasado sábado han levantado los ánimos no solo por el hecho de haber ganado tiempo, sino por haberse abierto la puerta a una venta que Lactalis tachaba de innegociable hace pocos días.

 

Aquí queda por supuesto la incertidumbre de los trabajadores. “Eso es algo que tiene que quedar ahí para ver quién está ahí, no nos han dicho el nombre de la empresa”, aseguró acto seguido José Manuel González, del Comité de Empresa, en nombre de sus compañeros. “No tengo ni idea, ni idea, ni idea...”, hizo ver.

 

¿Valdría la maquinaria que tiene Lauki ahora mismo en sus instalaciones? No se puede saber, al menos no los trabajadores ni los medios, y por tanto, los ciudadanos. “Ya sé que pedir confidencialidad rodeado de micrófonos es complicado, pero ese papel que tenéis los medios de informar choca directamente con el éxito de las negociaciones”.

 

¿Hay al menos tiempo estimado de negociaciones, sabiendo que como máximo hay cuatro meses? Ningún plazo. A los trabajadores solo les queda esperar, conscientes de son dos empresas interesadas... y poco más.

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