Los 'smartphones' deberán incluir un mecanismo que pueda dejar el teléfono inoperativo en caso de robo o extravío

El objetivo de la ley SB 962, aprobada en California, es reducir el número de robos de teléfonos inteligentes.

El gobernador del Estado de California (Estados Unidos), Jerry Brown, ha aprobado una nueva ley que obliga a todos los fabricantes de 'smartphones' a introducir algún tipo de mecanismo que pueda dejar el teléfono inoperativo en caso de robo o extravío.

 

La ley del 'Kill Switch' (interruptor de emergencia, en castellano) establece que los teléfonos inteligentes comercializados a partir del mes de julio de 2015 deberán incorporar un 'hardware' o un 'software' que se pueda activar de manera remota cuando un usuario no tenga su dispositivo en posesión.

 

Además, el 'Kill Switch' debe ser lo suficientemente potente para que, en caso de que el ladrón intente restablecer el 'smartphone', no se pueda volver a poner en funcionamiento a menos que lo haga un usuario autorizado.

 

Esta herramienta antirrobo debe ser instalada durante la configuración inicial del 'smartphone', pero también debe ser reversible en caso de que un teléfono que haya desaparecido o haya sido robado pueda ser restablecido por su dueño en caso de que lo recupere.

 

"Comenzando el año que viene, todos los 'smartphones' vendidos en California, y seguramente en todos los Estados de la unión, vendrán equipados con tecnología antirrobo cuando adquieran nuevos teléfonos. Nuestros esfuerzos eliminarán la intención de robar 'smartphones' y contendrán este crimen de conveniencia que está avivando los crímenes callejeros y la violencia en nuestras comunidades", ha explicado el senador Mark Leno en un comunicado a la web política.

 

El objetivo de la ley SB 962 es reducir el número de robos de teléfonos inteligentes que sólo entre 2012 y 2013 subió en un 94 por ciento, de los 1,6 millones de robos al año a los 3,1. Concretamente, en la ciudad de San Francisco, en el mismo período de tiempo, un 67 por ciento de los robos tuvieron que ver  con el hurto de un dispositivo móvil y en Oakland la cifra aumenta hasta el 75 por ciento