Los ópticos de Valladolid advierten de los riesgos de practicar deporte sin protección

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León recuerda que el efecto dañino de la radiación solar sin protección a la hora de realizar deporte es un asunto de gran importancia y que aumenta mucho con la altitud.

¿Qué pasa si uso gafas de ver?

 

Quien tiene un problema de visión sabe que correr o realizar deporte con las gafas tradicionales no es nada cómodo. Sin embargo, quitárselas durante el ejercicio no es lo más adecuado, entre otras razones, porque en casos como la miopía aumenta la inseguridad del deportista y los ojos se esfuerzan más de lo debido –sobre todo en zonas sombrías o de noche-, lo que puede afectar también al rendimiento. “Quienes tengan algún defecto ocular pueden ponerse lentes de contacto para usar cualquier gafa deportiva o utilizar gafas de deporte graduadas”, apunta Ana Belén Cisneros.

 

En cualquier caso, los profesionales recalcan la importancia de una buena adaptación a la persona y a las condiciones externas, una garantía que no siempre se tiene en cuenta, a juzgar por el hecho de que más de la mitad de las gafas que se venden en España no disponen de una protección adecuada.

En los últimos años estamos asistiendo a un verdadero boom del running al que la población de Valladolid no es ajena. Cada vez son más las personas que, concienciadas sobre los beneficios del ejercicio en la salud, comienzan a correr de forma rutinaria e, incluso, a competir. El sol invernal, el frío, la nieve, y el viento no son obstáculo para los esforzados deportistas, convencidos de los enormes beneficios de la actividad física para disfrutar de una vida saludable.

 

Como se explica desde el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León en invierno el sol se sitúa más bajo en el cielo y a un ángulo diferente, lo que puede incrementar la exposición ultravioleta, tanto en días grises como en los despejados. Además, “el efecto dañino del sol aumenta mucho con la altitud, y puede generar quemaduras en la córnea, la retina y el cristalino, provocando fotoqueratitis y úlceras corneales, al tiempo que aumenta el riesgo de aparición de cataratas prematuras”.

 

Por eso, unas gafas de sol adecuadas para la práctica deportiva son un complemento imprescindible que también contribuirá a hacer frente a otras amenazas para la salud de los ojos, como el frío y el viento, “que afectan a la lágrima, haciendo que se evapore muy rápidamente y produciendo irritación y sequedad ocular”

 

Por otro lado, destaca la secretaria general del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León, “con las gafas evitaremos la invasión de cuerpos extraños en el ojo, como insectos, nieve, polvo, o cualquier otro elemento peligroso, y también conseguiremos practicar deporte con mayor comodidad, sobre todo en la montaña, donde el frío haría insoportable ir con los ojos desnudos”.