Los neurólogos avisan de que la homeopatía sólo provoca un efecto placebo contra el dolor de cabeza

En cambio, otras terapias alternativas como la relajación o la acupuntura sí podrían servir para combatir algunas cefaleas.

La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha realizado una revisión de la evidencia científica existente en torno al uso de numerosas terapias no farmacológicas para tratar la migraña y otras cefaleas, y han visto que la eficacia de algunas como la homeopatía no son en ningún caso superiores al placebo, mientras que otras como la herbología no son "fiables" y las terapias dietéticas podrían estar "sobreestimadas".


Así lo ha asegurado esta entidad tras analizar las diferentes alternativas que tienen los pacientes para determinar cuáles "suponen un beneficio real", según ha reconocido David Ezpeleta, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de esta sociedad científica, ya que actualmente "muchas pueden ser entendidas por los pacientes como eficaces cuando intrínsecamente no lo son".

En el caso de la homeopatía, han visto que no queda demostrado de forma consistente que su eficacia sea superior a la del placebo, y los efectos beneficiosos y los resultados positivos obtenidos en algunos ensayos se pueden explican por varias razones, tales como la metodología empleada, el conocido efecto placebo o el efecto terapéutico de las propias consultas.

También pueden influir los efectos de otras medidas asociadas no propiamente homeopáticas como la dieta, el ejercicio o las técnicas de relajación, el efecto de los tratamientos convencionales simultáneos y la capacidad de recuperación del organismo, ha añadido Francisco José Molina, vocal del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN.

En este sentido, este experto ha mostrado su preocupación por el proceso de evaluación y regulación de los productos homeopáticos recientemente abierto por la Administración y su equiparación conceptual con los medicamentos al uso, y defiende que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado mediante ensayos clínicos reproducibles unas condiciones de eficacia y seguridad superiores al placebo.

En lo que respecta a las terapias herbales, los neurólogos han visto que solo hay estudios controlados con dos principios activos de posible efecto preventivo en la migraña episódica: la petasina (de la planta 'Petasites hybridus') y el partenólido (de la planta 'Tanacetum parthenium').

Sin embargo, el primero (la petasina) se extrae de una planta cuyos extractos contienen también pirrolizidina, una sustancia que es hepatotóxica y cancerígena, y hasta la fecha solo existe un único preparado que parece haber conseguido eliminar los alcaloides tóxicos de los extractos de la planta, pero no ha sido comercializado en España y recientemente ha sido retirado en Alemania por dudas sobre su seguridad.

Y en cuanto al partenólido, "su eficacia no ha sido confirmada en su totalidad y no está clara la dosis adecuada del principio activo", advierte Molina.

En el estudio también se ha evaluado el uso de terapias dietéticas, partiendo de la base de que en algunos pacientes determinados alimentos y condimentos pueden desencadenar sus crisis de migraña.

LOS ALIMENTOS Y LA MIGRAÑA, UNA RELACIÓN "SOBREESTIMADA"

Sin embargo, la SEN considera que la relación entre migraña y alimentación está "sobreestimada", ya que los estudios epidemiológicos muestran que esto sucede "de forma habitual y consistente en torno al 10 por ciento de los pacientes", añade Ezpeleta, y las personas que se ven afectadas por este problema "lo reconocen fácilmente y evitan el alimento o alimentos que les disparan las crisis de migraña".

"Los neurólogos no aconsejamos dietas especiales ni restrictivas a los pacientes con migraña ya que, a fecha de hoy, ninguna intolerancia alimentaria ni su correlato dietético han demostrado con rigor su eficacia ni en la migraña episódica ni en la migraña crónica", concluye.

De hecho, apunta que la supresión de ciertos alimentos puede ser peligrosa por producir déficits de vitaminas y oligoelementos, siendo una práctica "altamente desaconsejable", en determinadas etapas, como durante el embarazo.

Además, los neurólogos han visto que de los suplementos alimenticios indicados para la prevención de la migraña se dispone de evidencias científicas para la vitamina B2 (riboflavina) y el magnesio.

"La vitamina B2 a dosis altas (400 mg/día) y el magnesio a dosis medias (300 mg/día) pueden ser eficaces, pero al igual que en las terapias herbales, solo hay datos favorables en la migraña episódica. Sin embargo, la eficacia de estos tratamientos es limitada y menor que la de los fármacos antimigrañosos habituales", reconocen desde la SEN, mientras que del suplemento oral de la enzima DAO no existen publicaciones que sustenten su eficacia.

LA ACUPUNTURA PUEDE TENERSE EN CUENTA EN ALGUNOS CASOS

La revisión realizada por la SEN también incluye terapias relacionadas con el trabajo del cuerpo, la medicina oriental y las terapias mentales en pacientes con cefaleas. En relación con la acupuntura, por ejemplo, se ha visto que existen evidencias a favor de su uso y estudios en contra, por lo que "es un tratamiento que podría valorarse en algunos pacientes con migraña", señala Jesús Porta-Etessam, también del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN.

Asimismo, la medicina conductual, las terapias de relajación, el 'biofeedback' y la terapia cognitivo-conductual para el estrés son recursos que se han mostrado útiles tanto en la migraña como en la cefalea de tipo tensión.

"Deberíamos considerarlos en nuestros pacientes, especialmente si el estrés es un desencadenante o agravante de sus crisis", continúa. En cambio, sobre la eficacia de la hipnosis en la migraña y la cefalea de tipo tensión, "a día de hoy no se dispone de evidencias, aunque en algunos pacientes somatizadores y sin salir del ámbito médico puede ser un buen recurso", declara.

Finalmente, el tratamiento del dolor periférico regional con bloqueos de nervios craneales, los diferentes abordajes terapéuticos de los puntos miofasciales y las diferentes técnicas de fisioterapia, quiropráctica y otras disciplinas "pueden ser útiles en muchos casos, pero se necesitan ensayos clínicos que confirmen su eficacia y permitan ampliar el abanico de pacientes que puedan beneficiarse de estas terapias".