Los neanderthales sí tenían 'luces' y no diferían tanto de los humanos modernos

La idea generalizada de que los neandertales tenían "pocas luces" y que su limitada inteligencia permitió que fueran llevados a la extinción por los antepasados mucho más brillantes de los humanos modernos no cuenta con evidencia científica que la respalde.

Los neandertales prosperaron en una gran franja de Europa y Asia entre aproximadamente hace 350.000 y 40.000 años y desaparecieron después de que nuestros antepasados, un grupo conocido como "los seres humanos anatómicamente modernos", cruzara desde África a Europa. En el pasado, algunos expertos han intentado explicar la desaparición de los neandertales sugiriendo que los recién llegados eran superiores a ellos en aspectos clave, como la habilidad para cazar, comunicar, innovar y adaptarse a diferentes ambientes.

 

Sin embargo, en una extensa revisión de la investigación reciente sobre los neandertales que se publica en 'Plos One', la investigadora de CU-Boulder Paola Villa y el coautor Wil Roebroeks, arqueólogo de la Universidad de Leiden, en Países Bajos, señalan que la evidencia disponible no apoya la opinión de que los neandertales eran menos avanzados que los humanos anatómicamente modernos.

 

"La evidencia de inferioridad cognitiva simplemente no existe --afirma Villa, conservadora del Museo de Historia Natural de la Universidad de Colorado--. Lo que decimos es que la visión convencional de los neandertales no es cierta". Villa y Roebroeks escrutaron casi una docena de explicaciones comunes sobre la extinción de los neandertales que se basan en gran medida en la idea de que éstos eran inferiores a los humanos anatómicamente modernos.

 

Entre esos planteamientos, están las hipótesis de que los neandertales no usaron comunicación simbólica compleja, que eran cazadores menos eficientes que tenían armas inferiores y que llevaban una dieta limitada que los puso en desventaja competitiva con los humanos anatómicamente modernos, que consumían una gran variedad de alimentos. Estos científicos descubrieron que ninguna de esas hipótesis se apoya en la investigación disponible, de forma que, por ejemplo, la evidencia de varios sitios arqueológicos en Europa sugiere que los neandertales cazaban en grupo, utilizando el paisaje para ayudarse.

 

Los investigadores han demostrado que los neandertales probablemente hacinaron cientos de bisontes hasta su muerte en un pozo en el suroeste de Francia y que en otro lugar utilizado por los neandertales, esta vez en las Islas del Canal, en el Canal de la Mancha, se descubrieron restos fosilizados de 18 mamuts y cinco rinocerontes lanudos en la base de un profundo barranco. Estos resultados implican que los neandertales podían planificar el futuro, comunicarse como un grupo y hacer un uso eficiente de su entorno, según los autores de este trabajo.

 

Otra evidencia arqueológica desenterrada en los sitios neandertales ofrece razones para creer que esta especie llevaba una dieta variada. Los microfósiles encontrados en los dientes neandertales y los alimentos hallados en los sitios de cocina indican que pudieron haber comido guisantes, bellotas, pistachos, semillas de césped, olivos silvestres, piñones y dátiles en función de lo que estaba disponible a nivel local.

 

RITUALES CULTURALES Y COMUNICACIÓN SIMBÓLICA 

 

Asimismo, los investigadores han encontrado ocre, un tipo de mineral terroso, en los lugares habitados por los neandertales, que puede haber sido utilizado para la pintura corporal, además de que se han recogido ornamentos en los sitios neandertales. Tomados en conjunto, estos hallazgos sugieren que los neandertales tenían rituales culturales y comunicación simbólica.

 

Villa y Roebroeks dicen que la tergiversación de la capacidad cognitiva de los neandertales realizada hasta ahora puede estar relacionada con la tendencia de los investigadores a comparar a los neandertales, que vivieron en el Paleolítico Medio, con los humanos modernos que vivían durante un periodo más reciente, el Paleolítico Superior, cuando se estaban realizando avances tecnológicos.

 

"Los investigadores comparaban a los neandertales no con sus contemporáneos en otros continentes sino con sus sucesores", advierte Villa. "Sería como comparar el rendimiento del Modelo Ford T, ampliamente utilizado en Estados Unidos y Europa a principios del siglo pasado, con una versión moderna de Ferrari y concluir que Henry Ford fue cognitivamente inferior a Enzo Ferrari", pone como ejemplo.

 

Aunque muchos aún buscan una explicación simple y les gusta atribuir la desaparición del hombre de Neandertal ('Homo neanderthalensis') a un solo factor, como la inferioridad cognitiva o tecnológica, la arqueología demuestra que no hay apoyo para este tipo de interpretaciones, según los autores.

 

Estos investigadores sostienen que la verdadera razón de la extinción de los neandertales probablemente sea compleja, pero creen que se pueden encontrar algunas pistas en los recientes análisis del genoma neandertal de los últimos años. Estos estudios genómicos sugieren que los humanos anatómicamente modernos y los neandertales probablemente se cruzaron y que los niños varones resultantes pueden haber tenido menor fertilidad.

 

Otros estudios genómicos recientes plantean la posibilidad de que los neandertales vivían en grupos pequeños. Todos estos factores pueden haber contribuido a la disminución de los neandertales, que fueron finalmente ocupados y asimilados por un creciente número de inmigrantes modernos.