Los municipios vallisoletanos afectados por la tormenta de ayer dispondrán de 70.000 euros de un fondo de la Diputación

La Diputación de Valladolid pondrá a disposición de los ayuntamientos afectados por la tormenta caída en la zona de Tierra de Campos este miércoles el fondo para emergencias, que cuenta con unos 70.000 euros, para subsanar los daños ocurridos en el mobiliario urbano, edificios municipales y vías públicas.

Los diputados provinciales Laura Fernández Peña y Artemio Domínguez han visitado este jueves los municipios vallisoletanos de Villanueva de San Mancio y Tamariz de Campos --los más afectados por el vendaval y el granizo en la tarde de ayer-- así como Villafrechós y Berrueces, para comprobar sobre el terreno los daños ocurridos.

 

En declaraciones a Europa Press, Fernández Peña ha explicado que se pondrá a disposición de los ayuntamientos, para atender los daños acaecidos en el mobiliario urbano, edificios municipales y vías públicas, el fondo de emergencia que ya se habilitó en junio para los municipios del Valle Esgueva que sufrieron una intensa granizada.

 

Según ha explicado la diputada, de los 100.000 euros que se consignaron en junio a este fondo, 30.000 ya fueron utilizados en su momento, por lo que los ayuntamientos afectados ayer por el viento y el granizo dispondrán de unos 70.000 euros. Si hiciera falta más cantidad, Fernández Peña, ha asegurado que podría ampliarse el fondo.

 

En todo caso, los alcaldes de los municipios afectados y los técnicos de la Diputación realizarán una valoración de los daños que se aprecien.

 

Sin embargo, las incidencias más visibles se han producido en infraestructuras privadas, como naves agrícolas e instalaciones de riego. La intensidad del viento, incluso, desmanteló "casi por completo" las plataformas de un huerto solar. En este caso, ha apuntado que "la mayor parte" de los afectados privados dispondrán de seguros y el consorcio de las compañías de este sector también se hará cargo de los daños.

 

Otra infraestructura que se ha visto afectada es el Canal de Castilla, al que han caído numerosos árboles y ramas arrancados por el viento, lo que ha motivado que el barco turístico Antonio de Ulloa, que transita precisamente entre Villanueva de San Mancio y Tamariz y que es gestionado por la Diputación provincial, ha paralizado su actividad.

 

Fernández Peña ha apuntado que los operarios de la Confederación Hidrográfica del Duero trabajan ya en la vía fluvial y espera que en "tres o cuatro días" se pueda limpiar el cauce y dejarlo libre para la circulación del barco. No obstante, ha matizado que "hay mucho trabajo" y que la atracción turística no se reabrirá hasta que no haya seguridad.