Los ministros de Agricultura de países más afectados discuten el escándalo de las trazas de carne de caballo

Hollande pide "sanciones" para los responsables del fraude


BRUSELAS, 13 (EUROPA PRESS)

Los ministros de Agricultura de los países europeos más afectados por el escándalo de las trazas de carne de caballo en productos precocinados anunciados como carne de vacuno se reúnen este miércoles en Bruselas para discutir el caso en el marco de una reunión informal convocada por la Presidencia irlandesa de la UE.

"El objetivo de la reunión es tener un intercambio de puntos de vista y permitir compartir información entre los Estados miembros más afectados, incluidos Francia, Reino Unido, Luxemburgo, Suecia, Rumanía y Polonia" sobre el caso y las informaciones preliminares sobre las investigaciones en curso para esclarecer los hechos, ha explicado en un comunicado una portavoz de la Presidencia irlandesa.

A la reunión, que comenzará a las 18.00 horas, también asistirá el comisario de Salud y Política de Consumo, Tonio Borg, y un representante del gabinete del comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, y han confirmado que acudirán los ministros de Francia, Luxemburgo, Suecia, Reino Unido, Rumanía y Polonia, según fuentes de la presidencia.

La reunión servirá sobre todo para hacer balance de las investigaciones en marcha para esclarecer los hechos por el fraude en el etiquetado de los productos, según han precisado fuentes de la presidencia irlandesa, que han descartado que se acuerden medidas a priori este mismo miércoles para atajar el escándalo, dado que los ministros de Agricultura de los Veintisiete abordarán el asunto en su próxima reunión del 25 de febrero.

El ministro de Agricultura irlandés, Simon Conveney, no descartó sin embargo cuando convocó "a las partes interesadas" a la reunión informal ministerial de Agricultura que se discutiera "cualquier paso que pueda ser necesario a nivel de la UE para abordar de forma completa este asunto".

El presidente francés, Françóis Hollande, ha reclamado "sanciones" para los responsables de este fraude, mientras que el ministro delegado de Consumo, Benoît Hamon, que asistirá a la reunión de este miércoles junto al titular de Agricultura galo, ha avanzado que espera que este miércoles se discuta "la cuestión de la trazabilidad del origen de las carnes en los platos precocinados".

"Cuando se compra un plato preparado, no sabemos de dónde viene la carne. La posición que defenderá Francia y de la cual vamos a hablar con los profesionales, es conocer el origen de la carne, donde nace y donde crece", ha explicado.

EL ESCÁNDALO

La agencia de seguridad alimentaria británica (FSA) anunció el pasado 7 de febrero el hallazgo de trazas de carne de caballo en lugar de la carne de vacuno anunciada en platos precocinados de la marca Findus.

La carne en cuestión, de presunto origen rumano, pasó por operadores en Países Bajos y Chipre antes de llegar a Francia, donde fue adquirida por la empresa Spanghero y posteriormente transformada por Comigel en su planta de Luxemburgo en platos precocinados.

La carne fue distribuida en platos preparados de la marca Findus como lasañas anunciadas como carne de vacuno en varios países europeos. Los productos han sido retirados del mercado en Reino Unido, Francia y Suecia.

La Comisión Europea, a través del portavoz de Salud, Fréderik Vincent, ha asegurado este lunes que el hallazgo de trazas de carne de caballo en platos precocinados congelados no entraña "peligro sanitario" para los consumidores europeos y por ello ha descartado por ahora tomar medidas porque "no hay alerta sanitaria".

"Las normas de la UE no permiten ninguna prohibición. No estamos hablando de una cuestión de seguridad alimentaria. Nadie ha enfermado. Es una cuestión de etiquetado", explicó el portavoz.

"Los Estados miembros están comprobando la trazabilidad de los productos y también pueden comprobar la seguridad de los productos" para determinar "si puede haber medicamentos que se puedan haber utilizado" en su preparación, ha precisado. "Pero ahora estamos intentando comprobar quién ha hecho qué y desde cuándo", precisó.

El Ejecutivo comunitario ha explicado que podría tratarse de un caso de "fraude" dado que la normativa comunitaria obliga a precisar en el etiquetado de los productos alimentarios transformados el tipo de carne animal con la que se elabora el producto -mientras que en el caso de la carne fresca se obliga a precisar el país de origen-- tras confirmar que las autoridades alimentarias británicas han constatado trazas de carne de caballo en productos congelados.

"Si en el proceso ha habido fraude, los Estados miembros deberán tomar medidas a nivel legal" contra los operadores responsables, ha avanzado el portavoz comunitario.