Los milagros existen... un bebé 'resucita' en los brazos de su madre

Poco después de que Jamie y Emily nacieran prematuramente a las 27 semanas, el 25 de marzo de 2010, los médicos comunicaban la triste noticia de que su hijo Jamie estaba técnicamente muerto.

La emotiva historia del bebé prematuro de Kate Ogg y David, su marido, está volviendo a dar la vuelta al mundo a través de las redes sociales, donde los que no conocían la historia se emocionan igual que los que lo hicieron hace 4 años, en 2010, cuando nacieron los gemelos Emily y Jamie.

 

Poco después de que Jamie y Emily nacieran prematuramente a las 27 semanas, el 25 de marzo de 2010, los médicos comunicaban la triste noticia de que su hijo Jamie estaba técnicamente muerto. Aún así, médicos y enfermeras decidieron permitir a Kate y a su marido despedirse del neonato y lo acurrucaron en el pecho desnudo de la madre.

 

 

Al cabo de 5 minutos el pequeño Jamie ya empezaba a moverse, aunque los médicos lo definían como un movimiento involuntario, no un signo de vida. La espera hasta que los doctores regresaran a buscar al pequeño se alargó dos horas, tiempo que tanto Kate como David emplearon en dar todo su amor a su hijo, hablándole y contándole cómo se llamaba, quien era su hermana... De repente, el pequeño abrió los ojos y Kate puso algo de leche en su dedo, leche que Jamie se bebió ansioso. Lo que suponía un adiós se convirtió en una bienvenida.

 

"Yo le había llevado dentro de mí sólo seis meses - no lo suficiente - pero quería que él nos conociera. Nos habíamos resignado a que nos teníamos que despedir de él y quisimos aprovechar ese precioso último momento" dice Kate en la entrevista a Today.

 

La técnica empleada del "Canguro" es un método que por aquel entonces empezaba a sonar en Australia y del que Kate había recopilado información. Se trata de un método empleado en muchos países donde los hospitales carecen de encubadoras, basado en el calor y el contacto directo de la madre (o padre) con el bebé, del mismo modo que lo hace una canguro madre con su cría.

 

 

En unas declaraciones al mismo medio Today realizadas dos años después de aquello, se supo que el pequeño Jamie y su hermana Emily se encontraban perfectamente. Sin haber cumplido un año, los gemelos supieron que se convertirían en hermanos de un nuevo bebé, llamado Charlie, que estaba por venir. Otro pequeño milagro para la familia Ogg que nació pesando cuatro veces más que sus hermanos y al que cariñosamente llamaron "el pequeño sumo".