Los médicos de urgencias rechazan que se haga pagar al paciente por un mal uso de la Sanidad

"Existe "una abrumadora evidencia científica" de que los pacientes que recurren a las urgencias "son buenos usuarios de estos servicios".

La junta directiva de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha rechazado que se establezca un pago por el mal uso de los servicios sanitarios al entender que esta medida es contraria a la "equidad" y afecta a grupos desfavorecidos.

  

SEMES ha respondido de esta forma a la propuesta del presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, quien este lunes ha rechazado la posibilidad de implantar un copago por ir al médico pero ha planteado un cobro por mala praxis como ir a Urgencias en lugar de al centro de salud o no ir a recoger pruebas diagnósticas.

  

Según SEMES, existe "una abrumadora evidencia científica" de que los pacientes que recurren a las urgencias "son buenos usuarios de estos servicios". Se trataría, según datos oficiales, de casi el 50 por ciento de la población que anualmente hace uso de estos servicios, siendo entre un 15 y un 20 por ciento personas que van "varias veces año, normalmente mayores  con varias enfermedades crónicas y con reagudizaciones".

 

  

Este organismo ha recordado que casi dos tercios del año muchas zonas geográficas sólo cuentan con los servicios de urgencias y de emergencias como único dispositivo sanitario.

  

"Si se hace algo así", ha propuesto SEMES sobre el 'copago' por el mal uso de las urgencias, "sugerimos que cambien algunos artículos del Código Penal, porque la situación en España no es equivalente a lo que ocurre en otros países en donde sí existe copago".

 

ATENCIÓN MÉDICA Y NO JUZGAR

  

SEMES ha sostenido que los médicos de urgencias no están "para juzgar" sino para "atender", sin que esto signifique hacer una "llamada indiscriminada" al uso de este tipo de servicios. "Hora es ya de que entendamos que un sistema sanitario debe estar al servicio de las  tendencias sociales, y no al revés", han defendido, en alusión al aumento de patologías crónicas y el aumento de la prestación a personas de mayor edad.

  

"Cuando una persona acude a las tres de la mañana a un servicio de urgencias es porque tiene un problema, y nuestro trabajo es darle una respuesta proporcionada", han asegurado.

  

Tras abogar por una mayor educación sanitaria, SEMES sostiene que el paciente no es un experto en materia médica y defiende la definición que hace la OMS del servicio de urgencias, "aquello que el paciente o su entorno próximo considera susceptible de atención inmediata", sabiendo que "no  es nada raro ver que problemas que parecían leves, luego no lo eran".