Los médicos buscan suero inmune de un antiguo paciente de ébola para tratar al religioso García Viejo

Ante la ausencia del fármaco ZMapp aplicado al doctor Pajares, el primer paciente ingresado con ébola en España, que finalmente murió.

El servicio médico de la Comunidad de Madrid está buscando suero inmune de antiguos pacientes de la enfermedad del ébola para tratar, como terapia experimiental, al religioso Manuel García Viejo, director médico del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Lunsar (Sierra Leona), que ha ingresado esta madrugada en el hospital La Paz-Carlos III afectado con esta enfermedad.


Así lo ha explicado hoy el jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital de La Paz, Francisco Arnalich, que ha comparecido en rueda de prensa para informar del estado de salud de García Viejo, junto al consejero de Sanidad, Javier Rodríguez; el gerente del Summa-112, Pedro Martínez Tenorio; el jefe de la Unidad de Infecciosas, José Ramón Arrivas y el internista y experto en Medicina Tropical, Germán Ramírez.

Arnalich ha explicado que el tratamiento que se le está facilitando al enfermo de ébola es de soporte porque "no hay terapia específica de eficacia contra el virus del ébola". No obstante, ha indicado que en estos casos, tal como recomienda la Organización Mundial de Salud (OMS) como otros organismos internacionales, es ético en estas circunstancias ofrecer al paciente otras técnicas cuyos resultados positivos no han sido totalmente verificados.

Éste fue el caso del fármaco ZMapp, un medicamento experimental que fue ofrecido al doctor Pajares, que finalmente falleció en el hospital madrileño y que, en las pruebas que se realizaron en varios macacos a los que se les había inoculado el virus y habían desarrollado la enfermedad, consiguió bloquear la infección.

Pero el jefe del Servicio de Medicina Interna de La Paz ha afirmado que están "agotados en todo el mundo" los anticuerpos de este fármaco y que no hay fabricación de los mismos, por lo que están valorando otras posibilidades, como la localización de un suero inmune que tendrían convalecientes de ébola que consiguieron vencer la enfermedad, "cuya eficacia no está probada".

Eso sí, tal y como ha advertido el Jefe de la Unidad Infecciosas, para conseguir suero inmune tiene que haber "donantes compatibles que se están buscando". "Cuando se sepa que tenemos acceso a diferentes terapias se pedirá el consentimiento informado del paciente. Hay otras terapias experimentales", ha indicado.

MEDIDAS MENOS RIGUROSAS QUE CON PAJARES

Arnalich ha manifestado también que el dispositivo médico será similar al empleado con el padre Pajares pero al rato ha admitido que "se tomaron medidas que no eran rigurosamente necesarias", como el desalojo de pacientes, ya que en agosto "había mayor disponibilidad de camas".

"Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta, no es recomendable tomar medidas externas. Las que tenemos en el hospital, con la protección individual de la habitación, cerrada con filtro negativo, son las que se han aplicado. No se ha considerado que fuera preciso la evacuación de pacientes. Se está manteniendo la hospitalización y las consultas externas. Todas las medidas de sellado de planta son óptimas y no hay peligro de contagio", ha aseverado.

El Jefe del Servicio de Medicina Interna ha reconocido que si con el padre Pajares se tomaron medidas extremas fue "porque fue el primer caso de ébola en Europa y que entonces la posibilidad de traslado de pacientes a la Paz era sencilla". Ahora considera que con el volumen actual de pacientes sería "un contrasentido".

"En otros países, los pacientes han convivido en un lugar restringido dentro de un mismo hospital. Si hiciéramos en esta ocasión la contrario, nos equivocaríamos. Ha sido una decisión prudente, bien estudiada y segura", ha agregado.

Además, Arnalich ha señalado que el equipo médico que tratará Manuel García Viejo cuenta con un equipamiento "riguroso" compuesto, al igual que en la otra ocasión, con traje impermeable, fundas para el calzado, gorro de aislamiento, mascarilla de alta seguridad, doble guante, lo que se conoce como el 'equipo de buzo', así como la formación y entrenamiento del personal que tiene contacto con el paciente.

"Hay siempre un supervisor que vigila desde fuera el cumplimiento estricto de las normas de prevención y si alguna persona tuviera alguna desviación se tomarían medidas. La planta sexta está sellada, con acceso a la habitación del paciente cerrada y con filtro de presión de aire negativa. Además, existe una esclusa para que el personal pueda quitarse el traje de una forma segura y cuando sale de la habitación sea seguro y no haya riesgo de transmisión de partículas virales. El hospital está entrenado y motivado y cuenta ycon la experiencia hospitalaria anterior", ha detallado.

El equipo que atenderá al doctor Manuel García estará formado, al igual que en el caso de Pajares, por cuatro o cinco médicos de Medicina Interna y con la colaboración del equipo de Medicina Intensiva. Además, contarán con tres supervisores, dos enfermeros, un auxiliar de enfermería y un celador.

EL GÓMEZ ULLA ATENDERÁ EN UN FUTURO A ESTOS PACIENTES

A preguntas de los periodistas, el consejero de Sanidad ha confirmado que, a pesar del aumento de este tipo de casos de ébola y el traslado de estos pacientes al Carlos III el proyecto de convertir este hospital en un centro de media estancia sigue su curso.

De hecho, ha indicado que el Hospital Gómez Ulla, propiedad del Ministerio de Defensa y que tiene un convenio con la Comunidad de Madrid, dispondrá dentro de un tiempo de doce habitaciones habilitadas para tratar pacientes de estas características y provenientes de situaciones de catástrofes. Según ha apuntado Javier Rodríguez, esas habitaciones no están listas aún por un problema de motores, pero lo estarán en un breve plazo de tiempo.

Asimismo, ante las pregunta de quién costeará los gastos médicos del doctor García Viejo, el titular regional de Sanidad ha recordado que todos los ciudadanos españoles tienen derecho asistencia sanitaria gratuita. "La cuantía no lo sé, pero en cualquier caso es más barato que un trasplante o un enfermo oncológico, y los tratamos con cargo al presupuesto de la Comunidad. Eso sí, en el transporte no ponemos ni un sólo euro", ha zanjado.

PARTE MÉDICO DEL RELIGIOSO

El religioso español llegó al aeropuerto militar de Torrejón de Ardoz a ls 3.15 horas de este lunes. "Tan pronto como tuvimos conocimiento de este enfermo, pusimos en marcha de un operativo de la misma estructura que con Pajares. Mandamos al responsable de salud pública al aeropuerto, al gerente del Summa 112 y en el hospital Carlos III teníamos al director general de Asistencia Especializada", ha relatado en consejero en la rueda de prensa.

El enfermo llegó al hospital a las 3.46 horas. A su ingreso, se ha procedido a su motorización y se le ha realizado una extracción de sangre para el estudio de hemograma, bioquímica y coagulación. También se le ha realizado otra extracción para realizarle las pruebas específicas del ébola y malaria o paludismo, que han sido remitidas al laboratorio de alta seguridad del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad.

García Viejo se encuentra en estado grave, con una "importante deshidratación" así como una afectación hepato-renal, según ha leído hoy el parte médico el doctor Arnalich. Presenta igualmente una importante deshidratación, con afeccón patorrenal marcada.

Los médicos no han podido dar más información sobre su estado de salud porque el paciente ha manifestado que se respete su privacidad y ha derivado en su orden religiosa trasladar información sobre su caso. "Hay determinadas líneas que no vamos a sobrepasar. Nos vamos a ceñir al parte médico", ha dicho el internista Germán Ramírez.