Los líderes europeos buscarán un pacto de mínimos sobre paro juvenil

Tratarán de dar un nuevo impulso a la unión bancaria

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE intentarán alcanzar en la cumbre que empieza este jueves un acuerdo de mínimos para combatir el paro juvenil y reactivar el crédito a las pymes en España, Italia y el resto de los países del sur, que no contempla ninguna dotación presupuestaria adicional, según han explicado fuentes diplomáticas.

 

   Los líderes europeos tratarán de dar además un nuevo impulso a la unión bancaria con el objetivo de romper el "círculo vicioso" entre deuda bancaria y deuda soberana. Pero tampoco en este capítulo se prevé ningún avance significativo, pese al aumento de la volatilidad en los mercados en los últimos días. "La zona euro no es ahora la fuente de la inestabilidad", alega un alto funcionario de la UE.

 

   En materia de lucha contra el paro juvenil, la única medida concreta que ratificará el Consejo Europeo es acelerar la puesta en marcha del nuevo fondo de 6.000 millones de euros y concentrar el gasto en 2014 y 2015, en lugar de en siete años como estaba previsto. Sin embargo, esta iniciativa está supeditada a la aprobación del presupuesto para la UE del periodo 2014-2020, en el aire porque los principales grupos políticos de la Eurocámara se han desmarcado del acuerdo alcanzado con la presidencia irlandesa.

 

   España -cuya tasa de paro juvenil (56,4%) es la segunda más alta de la UE, sólo por detrás de Grecia- será la principal beneficiaria de este fondo, ya que recibirá entre 1.500 y 2.000 millones de euros, según las estimaciones de la ministra de Empleo, Fátima Báñez. Ello le obligará a presentar, antes de final de año, su plan para aplicar la 'garantía juvenil': el compromiso de ofrecer trabajo, formación o prácticas en un plazo de 4 meses a los menores de 25 años en paro o que dejan la enseñanza, según se recoge en las conclusiones.

 

   Pese a que el propio presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha admitido que los 6.000 millones son insuficientes para resolver el problema del paro juvenil y a que en los últimos meses se ha especulado sobre un posible plan franco-alemán para aumentar la dotación, el borrador de conclusiones del Consejo Europeo no prevé fondos adicionales. Sólo alude a la posibilidad de gastar en empleo juvenil el dinero sobrante del presupuesto comunitario en 2014-2016, pero sin concretar cifras.

 

   "No vamos a resolver el problema de paro en la Unión con estas iniciativas, porque la mayor parte de la responsabilidad corresponde a los Estados miembros", admite el alto funcionario europeo. "Pero ese dinero puede marcar la diferencia, con algunos programas para el paro juvenil, en aquellos países que están haciendo las mayores reformas y lo necesitan", ha explicado.

 

   Tampoco se recoge en el borrador de conclusiones de la cumbre la propuesta del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de excluir las bonificaciones para la contratación juvenil del cómputo del déficit, que en el caso de España supondría entre 2.500 y 3.000 millones de euros. El texto se limitan a pedir que se aceleren programas de movilidad juvenil como 'Erasmus plus' o 'Your First Eures Job', y se refuerce la colaboración entre los servicios públicos de empleo o la formación profesional dual.

 

   A nivel nacional, el Consejo Europeo pedirá a los países con mayor tasa de paro juvenil "acelerar las políticas activas de empleo", así como reducir los impuestos sobre el trabajo. Y apoyará la reunión convocada por la canciller alemana, Angela Merkel, en Berlín el próximo 3 de julio.

 

SIN PLAN PARA LAS PYMES

 

   Los líderes europeos se comprometerán a dar prioridad a las medidas para mejorar la financiación de las pymes y a lanzar un nuevo "plan de inversión", pero tampoco en este capítulo se concretan nuevas medidas, ni siquiera el plan conjunto de la Comisión y el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Y aunque se ha invitado a la cumbre al presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, no está previsto discutir la contribución de la autoridad monetaria a esta iniciativa porque se trata de una decisión autónoma, según las fuentes consultadas.

 

   El Ejecutivo comunitario ha puesto sobre la mesa tres opciones que permitirían movilizar hasta 100.000 millones de euros para las pymes usando como garantías los fondos estructurales y había pedido a los líderes europeos que escogieran cuál de ellas les parecía más adecuada.

 

   Sin embargo, la decisión sobre el diseño de este instrumento, y su dotación máxima, vuelve aplazarse hasta julio, según figura en el proyecto de conclusiones, que no menciona ninguna cifra. El único compromiso que asumirán los líderes europeos es que el plan esté operativo "en enero de 2014".

 

   La cifra final "depende de la demanda" y de la "solución final" que se adopte. "El Consejo Europeo respaldará el principio general que debe trabajarse. Sobre los detalles y el montante exacto no podremos decidir", aseguran las fuentes consultadas.

 

   Tampoco en materia de unión bancaria se recogen en el borrador progresos significativos, más allá de reiterar que "es imperativo romper el círculo vicioso entre bancos y Estados". Eso sí, se confirma que el Banco Central Europeo (BCE) revisará la calidad de los activos de los bancos de la eurozona antes de asumir las tareas de supervisor único a mediados de 2014.

 

   "En este contexto, los Estados miembros que participan en el sistema de supervisión único se comprometen a poner en marcha planes completos y cortafuegos creíbles para posibles necesidades de reestructuración y recapitalización que puedan surgir de este ejercicio", señalan las conclusiones.

 

   En este sentido, los líderes apuntan que la recapitalización directa a cargo del fondo de rescate (MEDE) deberá estar ya operativa en el momento en el que se hagan públicos los resultados de este ejercicio. Sin embargo, el Eurogrupo ha limitado a 60.000 millones de euros la cantidad máxima que el MEDE podrá dedicar a la banca, por lo que el resto de necesidades deberán cubrirse con otros instrumentos.

 

   Por lo que se refiere al mecanismo único de liquidación de bancos y al fondo asociado, que deberá estar prefinanciado por la propia industria, los jefes de Estado y de Gobierno esperan la propuesta de la Comisión y se proponen aprobarlo antes de que acabe el año, pero no zanjan el debate sobre si será una red de autoridades nacionales, como defiende Alemania, o una autoridad central como quiere Bruselas.

 

   Tampoco se esperan avances en el resto de piezas de la unión monetaria. La Comisión se compromete a presentar en otoño un mecanismos de coordinación de reformas económicas, y se aplaza a octubre el debate sobre la dimensión social y a diciembre el de los contratos de reformas y la ayuda financiera a los países cumplidores.

 

   Los líderes europeos podrían verse obligados a volver a discutir el presupuesto de la UE para el periodo 2014-2020, que se pactó en febrero, si se confirma que los principales grupos políticos de la Eurocámara rechazan el principio de acuerdo alcanzado la semana pasada con la presidencia irlandesa.