Los libros de la vuelta al cole, un dolor para el bolsillo

El regreso de los más pequeños después de las vacaciones supone 838 euros por cada alumno en España según la FUCI, de los cuales cerca de 200 se van en libros de texto.

No es ningún secreto decir que el término del periodo estival de los más pequeños de la casa no solo supone un pequeño quebradero de cabeza para los padres en cuanto a organización, sino también en cuanto a economía. Como es lógico, la cuesta de septiembre ha llegado también a Valladolid y el bolsillo, entre las pasadas fiestas y la inversión de los niños para el colegio, se resiente.

 

Y es que según los últimos datos que ha publicado la Federación de Usuarios Consumidores Independientes –FUCI-, cada uno de los alumnos españoles supondrá para sus padres en el regreso a las aulas un gasto de 838 euros entre transporte escolar, matrícula, uniforme, comida, material... y sobre todo libros.

 

En el caso concreto de Castilla y León hay un mínimo detalle por el que estar satisfecho, ya que dicha media nacional de 838 euros se reduce mínimamente hasta los 830, aunque bien es cierto que el año pasado eran 807. Entrando concretamente en los gastos por libros, en los colegios públicos, siempre según el informa de la FUCI, se gastará este año nada menos que 180 euros, bastante menos que en los concertados –200- y que en los privados –240-. La media total supera los 200, un gasto demasiado cuantioso para muchas familias en crisis.

 

NUEVAS ALTERNATIVAS

 

Estaba claro que ante semejante situación los padres no se iban a quedar de brazos cruzados. No hay más que preguntarles a los libreros por nuevas vías se están buscando para conseguir los ejemplares para el colegio. Y todos coinciden, como asegura María José, dependienta de la Librería Infantil Oletvm.

 

“Nosotros no hemos modificado el precio respecto a otros años, pero sí se nota que la gente aprovecha cada vez más si tiene hermanos, busca libros de amigos o de familiares para no tener que comprar”, explica la dependienta. “Está claro que las cosas cada vez cuestan un poco más y a la gente le cuesta comprar”.

 

Una opinión con la que se muestra muy de acuerdo Jesús Alonso, de la Librería Pedagógica Monigotes, que incide en un punto interesante. “Se nota que hay un mercadillo de intercambio en muchos centros en los que se reparten los libros y claro, los lotes que nos piden a los libreros ahora no son tan completos como otros años”, dice el librero, cariacontecido por la situación.

 

“Antes en un lote te pedían 12 o 13 libros, ahora van 6, 7 u 8... Se hereda de primos, hermanos, o se cambian en los centros y sí que se nota, claro”. La alternativa es clara. No hay más que acercarse, ya no a colegios o centros educativos para ver estos mercadillos, sino a otras librerías como la de La leona, en la que aquel que quiera puede llevarse el mismo número de libros de texto que deje.

 

“Se trata de ser un poco solidarios y dar los libros que ya no van a servir”, asegura Cristina, dueña del establecimiento. “Casi mejor que se utilice y que lo pueda disfrutar alguien, tal y como está el tema económico ahora mismo. O se hacen estas cosas o la gente no puede gastarse cerca tanto dinero en libros cada año” concluye. Lo que está claro es que la crisis, efectivamente, agudiza el ingenio, y más cuando hablamos de dinero.