Los jugadores de El Salvador llevan a cabo un entrenamiento en la pista de combate de la Academia de Caballería

Los jugadores de El Salvador llevan a cabo un entrenamiento en la pista de combate del Acuartelamiento Teniente Galiana, gracias a la colaboración entre el Club y la Academia de Caballería.

“Ha habido algunos obstáculos complicados, pero sin duda este tipo de actividad nos va a ser muy útil para la preparación de la temporada”. Así se expresaba el capitán de El Salvador, Fernando González Altés, tras la realización por parte de los jugadores del equipo de División de Honor.

 

La actividad se ha llevado a cabo gracias a la colaboración existente entre El Salvador y el VRAC con la Academia de Caballería, merced a la cual la unidad militar –junto a miembros del Regimiento Farnesio y de otras unidades acuarteladas en Valladolid- ha formado un equipo de rugby para competir en competiciones castrenses. “Esta actividad ha sido estupenda para los jugadores y su preparación y también lo es para nosotros, de forma que nuestra colaboración con el rugby de Valladolid, especialmente con El Salvador, sigue adelante”, explicaba el teniente coronel Risueño, artífice de la actividad.

 

Uno de los instructores militares de la Academia de Caballería a cargo de la actividad afirmó que “a nosotros este tipo de ejercicios nos sirven para estar preparados para cualquier tipo de acción de combate, y para los deportistas creo que también puede ser útil, y seguro que les sirve para hacer piña como equipo”.

 

 

El zaguero Pedro Rodríguez se refirió al recorrido por la pista de combate como “una experiencia bonita, aunque dura para los que no estamos acostumbrados a ello”. En cuanto a los  ejercicios más complicados, el tres cuartos no dudaba en elegir como tales “la escala de cuerdas, y el salto del foso, aunque todos nos pueden ayudar mucho en nuestra preparación física de pretemporada”.

 

Por su parte Mar Álvarez, la preparadora física del Club, explicaba que “esta actividad no es específica de rugby, aunque nos ayuda con un background que los jugadores no son capaces de adquirir de otra forma”. Álvarez añadió que “este tipo de actividades, un tanto atípicas, las practicamos semanalmente en pretemporada para conseguir rebajar un poco el nivel de exigencia del resto de entrenamientos, continuando con nuestra preparación para la temporada”.

 

En la pista de obstáculos los jugadores han examinado uno por uno los obstáculos, practicando cómo superarlos tras recibir las explicaciones pertinentes por parte del instructor de la Academia, para, una vez pasados por todos ellos, completar el recorrido en el mismo orden en que lo efectúan los efectivos militares, retándose incluso algunos de ellos para ver quién conseguía mejor tiempo en el recorrido.

 

“Han superado los obstáculos bien, y es un refuerzo en nuestra relación con el rugby”, afirmó el teniente coronel Risueño, quien también desveló que se va a solicitar a la Fundación Municipal de Deportes la celebración, en el entorno del mes de mayo de 2016, la celebración en los campos de Pepe Rojo del Campeonato Nacional de Rugby Militar