Los incentivos del Gobierno a la compra de vehículos han permitido en Castilla y León la venta de 20.000 unidades desde 2012

Las patronales del sector piden un plan con carácter indefinido tras reconocer que las ayudas han evitado el "desplome" absoluto del mismo

 


VALLADOLID, 26 (EUROPA PRESS)

La política de incentivos del Gobierno de España para la adquisición de nuevos vehículos, a través del Plan PIVE en sus cuatro ediciones y las dos convocatorias del PIMA Aire, se han traducido en los dos últimos años en la venta de 20.000 unidades en Castilla y León y en una actividad económica inducida de más de 239 millones de euros y un efecto directo de 114 millones.

Los datos han sido analizados hoy en la sede de la Delegación del Gobierno de Castilla y León, en Valladolid, durante el encuentro mantenido por su titular, Ramiro Ruiz Medrano, y representantes de las patronales del sector (fabricantes, concesionarios, vendedores y de las empresas Renault España, Iveco y Nissan), que, de forma unánime, han reconocido la importancia de planes como el PIVE y el PIMA Aire pues, en palabras de José San José, representante regional de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), han evitado el "desplome absoluto" del mercado automovilístico.

Por ello, las distintas patronales del sector son partidarias de que el Gobierno instaure un "plan de incentivos" de carácter indefinido, por lo menos hasta la salida de la actual crisis económica, ha añadido San José, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha precisado que gracias a este tipo de incentivos el mercado en Valladolid cerrará el año con un descenso del 2,5 por ciento en las ventas, "la mitad de la estimada si no se hubiese prorrogado el PIVE 4 a final de mes pasado, y e en el conjunto de Castilla y León las unidades se situarán en las 21.600, en lugar de las 21.400 inicialmente previstas".

El representante de Ganvam ha aprovechado además para advertir de que la condición para seguir manteniendo en España una empresa automovilística fuerte pasa por incrementar la demanda interna, "ya que no es posible basar en la exportación el 85 ó 90 por ciento de la producción", y pese a reconocer que lo peor de la crisis ha pasado ya ha aprovechado para mandar aún un mensaje de prudencia a tenor de la destrucción de empleo registrada en los ocho primeros meses del año en concesionarios y talleres, 1.321, el triple que los despidos en las fábricas de coches, que ha cifrado en 408.

Y es que, tal y como ha recordado San José, "es casi imposible" la regeneración de la demanda interna con los actuales niveles de paro, "pues sin trabajo o con miedo a perderlo muy pocos se aventuran a comprar un coche, que, junto con la adquisición de una casa, es la mayor inversión que realizan los ciudadanos".

VEHÍCULOS DE OCASIÓN HASTA CINCO AÑOS

En este sentido, el representante de Ganvam ha instado al Gobierno a que incluya en sus incentivos la compra de vehículos de ocasión de hasta cinco años, tras recordar que dicho sector representa hoy la opción de compra del 73 por ciento de los ciudadanos. "Por cada nuevo se venden 2,2 usados", ha incidido San José, quien entiende que ello será un revulsivo para renovar un parque automovilístico con una media de nueve años y medio de antigüedad y que es el más viejo junto con el de Grecia.

En la misma línea, David Barrientos, de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), ha subrayado la repercusión económica del sector en Castilla y León--el 13% de los vehículos en España se fabrican en la región--y ha condicionado el mantenimiento de las ayudas del Gobierno a las previsiones de producción este año en España, con 2,2 millones estimados, o las 2,4 y 3 millones en 2014 y 2016, respectivamente.

En cuanto a la incidencia de los planes PIVE y PIMA Aire en la Comunidad, el propio delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, ha recordado que a los 239 y 114 millones en actividad económica inducida y efecto directo, respectivamente, habría que sumar los 82 millones recaudados fiscalmente por las arcas regionales, el achatarramiento de 20.000 vehículos de más de diez años de antigüedad y, por consiguiente, el ahorro de cerca de 9,5 millones de combustible (equivalente a 13,3 millones de ahorro) y una reducción de 13.050 toneladas de CO2 al año.

Por ello, Ruiz Medrano ha subrayado que el sector es una de las principales locomotoras de la economía, con un 18 por ciento del PIB, y que da empleo en Castilla y León a un total de 40.000 personas vinculadas a fábricas, talleres, concesionarios, seguros, gestorías y publicidad.

En la actualidad, el parque móvil de Castilla y León asciende a 1.814.945, de ellos el 70 por ciento turismos (1.253.187) y el 15 por ciento camiones (275.363). Motocicletas y ciclomotores son el 10 por ciento y el 5 restante autobuses, tractores industriales y otros.

En el mes de noviembre, las matriculaciones de vehículos en la Comunidad han crecido a un ritmo del 24 por ciento. Este crecimiento a final de año supondría un incremento del 4,7 respecto de 2012, lo que supondría casi dos puntos por encima de la media nacional.