Los farmacéuticos de Castilla y León proponen la atención domiciliaria de los usuarios del medio rural

Los farmacéuticos de Castilla y León solicitarán permiso al Gobierno central y a la Junta para poder llevar a cabo la atención domiciliaria de los usuarios en el medio rural, tal y como ha expuesto este martes la presidenta de este colectivo en Soria, Raquel Martínez, tras la firma de la entidad de un convenio con Caja Rural.

Martínez ha señalado que en octubre del próximo año se celebrará en Soria el Congreso Anual de Farmacéuticos de Castilla y León y ha destacado que la población "cada vez es más envejecida, más crónica y más polimedicada, por lo que los ciudadanos rurales quieren quedarse en sus domicilios".

Por ello, para la representante de los farmacéuticos sorianos "lo óptimo" es que los profesionales puedan desplazarse a sus casas y controlar así su adherencia terapéutica y realizar el correcto seguimiento farmacológico.

Otro de los retos del colectivo en Castilla y León es que el próximo año se implante la red de farmacias centinela para detectar los problemas generados con la medicación y la receta electrónica, para ganar en "interoperabilidad entre las comunidades autónomas".

Castilla y León es la única comunidad autónoma que no dispone de receta electrónica, ha recordado Martínez.

FIRMA DE CONVENIO

El Colegio de Farmacéuticos y Caja Rural de Soria han firmado hoy un acuerdo de colaboración por el que los 165 colegiados de la provincia podrán verse beneficiados de las condiciones que figuran en el convenio para la compra de farmacias, el traspaso e incluso el servicio de TPV.

A este respecto, la presidenta del colectivo ha resaltado que el acuerdo permitirá que los farmacéuticos tengan condiciones financieras "ventajosas" en los productos de la entidad bancaria.

De las 67 oficinas de farmacias de Soria, 50 se ubican en el medio rural y el 40 por ciento de las mismas (22) se "encuentran en una situación de viabilidad económica comprometida", por lo que "en el caso de no poner remedio" estarán abocadas a su desaparición.

Asimismo, Raquel Martínez aseguró que el convenio "no es solo una mera transacción económica con la caja, sino que pretende aunar esfuerzos" para la celebración del Congreso de Farmacéuticos de Castilla y León y nuevas colaboraciones con colectivos sociales y de pacientes.

Por su parte, el presidente de Caja Rural de Soria, Carlos Martínez, ha manifestado que de no poner medidas en el medio rural soriano quedarán "los curas, los farmacéuticos y los románticos", y ha valorado el servicio que ofrecen los farmacéuticos en dicho ámbito.

En este aspecto, ha hecho hincapié en que el convenio "se intenta adaptar a las necesidades de cada profesional, dándoles unas condiciones preferenciales en sus productos".

El acuerdo tendrá una duración de dos años, si bien ambas partes se han mostrado proclives a volverlo a rubricar una vez que expire.