Los Empresarios del Año dan las “claves” para sacar adelante un negocio

Empresarios galardonados con el premio “Empresario del Año” en la Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid.

Los empresarios del año dan un mesaje de esperanza frente a la crisis.

Los representantes de las siete empresas galardonadas, reunidos en la Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid y entre los que se encontraba el ganador del `Premio Especial Empresario del Año 2012´ y presidente de Gadea Grupo Farmacéutico, Gerardo Gutiérrez Fuentes, han querido compartir un mensaje de "esperanza frente a la crisis", "esfuerzo y coraje" como clave para llevar un negocio.

 

Gutiérrez ha dedicado parte de su discurso de agradecimiento a reconocer la labor del resto de los premiados, “que se esmeran para establecer un modelo sano de relaciones laborales”, pero también a reconocer la “importancia” de la cooperación entre el ámbito empresarial y el universitario.

 

“Yo estuve en la frustrada inauguración de la nueva Facultad de Ciencias de Valladolid y escuché el grito de quienes reventaron el acto: 'Fuera empresas de la Universidad'. Se equivocaban, la colaboración es clave en este punto, estimula la competitividad y ayuda a atraer a los mejores alumnos sin miedo a las universidades privadas”, ha asegurado el `Empresario del Año´.

 

En este contexto, también el fundador de Soluciones de Ingeniería Industrial (SII Grupo) y `Premio Empresario Joven´, Gerardo Conrado Choya, ha tenido palabras de gratitud hacia la UVA, donde sintió por primera vez “la inquietud de emprender”. Sin embargo, ha incidido en las “dificultades que existen hoy en día para poner en marcha un negocio” si el aspirante a empresario no cuenta con apoyo financiero.

 

"Parece imposible cumplir todos los requisitos que se exigen para acceder a ciertas ayudas públicas, pero por suerte mi hermano y yo siempre hemos contado con la confianza de nuestros mejores avales, nuestros padres", ha subrayado Conrado Choya.

 

Otro de los jóvenes presentes este jueves en la Facultad de Comercio ha sido el hijo de los fundadores de Aceitunas Beher, Diego Hernández, quien sigue los pasos de sus progenitores al frente de un negocio reconocido en el apartado agroalimentario del certamen, con tres tiendas en Valladolid y en el que asegura “la clave es mimar al empresario”.

 

Hernández comenta que “Nunca hay que hablar mal de nadie”.

 

En la misma línea se ha pronunciado el empresario galardonado en el sector de hostelería y propietario del Mesón Don Pelayo, Santos Samaniego, quien ha puesto el tono de humor a la jornada al detallar cuál es su respuesta a la pregunta más frecuente en tiempos de crisis. Para Samaniego, "mantener el tono positivo", aún cuando las pérdidas sean del 40 por ciento, es "básico" para resistir en el mundo empresarial.

 

SOBREVIVIR A LA CRISIS "SIN COMPLEJOS"

El premio al 'Empresario del Año' en el sector comercio ha recaído en la segunda generación al frente de Jugettos-Intersport RUCA, los hermanos Rubio. Su discurso se ha centrado en el agradecimiento a sus padres "por dejar a sus descendientes todo hecho", pero también en la "efectividad" de aplicar una fórmula. "Los clientes son nuestros jefes", ha concretado.

 

A estas palabras ha sumado su propia "receta" de trabajo el galardonado en la categoría de industria y representante de la empresa de implantes dentales Mozo-Grau, Fernando Mozo, así como los premiados en 'Construcción' y dirigentes de Construcciones Covipro, Carlos y Alberto Delfín. Juntos han apostado por "el trabajo en equipo" además de por "la internacionalización".

 

Finalmente, el director general del Grupo Ambuibérica, Carlos Magdaleno Fernández, ha agradecido su galardón en el apartado 'Servicios' y ha optado por hacer una comparación, que él mismo ha reconocido como "algo polémica", entre la reforma laboral y la amputación de una pierna gangrenada. "Es un sacrificio dificilísimo de aceptar, pero necesario por el bien del conjunto", ha asegurado antes de matizar que, "en cualquier caso, España tiene futuro".

 

De esta forma ha finalizado el evento, "con el reconocimiento a quienes generan empleo y ayudan al país con sus exportaciones a aliviar la deuda que le ahoga". "Todo para demostrar que Valladolid está vivo, que España, a pesar de todo, está viva", ha concluido Salvador Insúa.

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