Los dueños de un restaurante de Tordesillas se salvan de un incendio gracias a los ladridos de su perrita

Tasio, responsable de El Figón de Tordesillas, a las puertas del establecimiento en cuya lavandería se provocó el incendio.

Esta gran pequeña heroína, de nombre Pimienta y raza schnauzer miniatura, ha salvado esta madrugada a sus dueños del pasto de las llamas en un restaurante de Tordesillas. 

 

Eran las 5.45 de la madrugada cuando en el edificio familiar y del bar-restaurante El Figón de la localidad vallisoletana de Tordesillas, los dueños son interrumpidos de su placentero sueño por los excitados ladridos de la pequeña Pimienta. Desafiante, y arrimando  su hocico a la puerta  principal de la casa, comienza nuevamente a ladrar por los golpes que se producen al otro lado.

 

Con temeridad abren la puerta sus dueños para ahuyentar a los posibles ladrones, pero cuál fue la sorpresa de la familia, cuando una gran lengua de fuego y humo irrumpe su hogar.  Apenas con lo puesto, los ocupantes de  ambas viviendas se escapan de la densa humareda y de las altas temperaturas provenientes de la sala de la lavandería.

 

Es la propia Guardia Civil que pone en conocimiento a los bomberos profesionales de la Diputación de Valladolid del incidente, presentándose una primera dotación del Parque de Tordesillas y una segunda 15 minutos después del Parque de Medina del Campo.

 

 

En plena tarea de extinción, los dueños se percatan que la pequeña no está con  ellos, intuyendo que la entrada feroz del fuego, espantó a Pimienta hacia el interior y perdiendo la percepción de la salida. De inmediato los bomberos realizan la búsqueda por las distintas habitaciones, ocupadas por gases tóxicos y oscuros, mirando  en aquellos recovecos presumibles de esconderse y encontrándola debajo de una de las camas.