Los consumidores españoles, los más descontentos con su compañía de luz y gas

Los consumidores españoles son los más descontentos con su compañía eléctrica y de gas, y suspenden a cuatro de las cinco principales eléctricas, indicó en una nota la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).


MADRID, 26 (EUROPA PRESS)



En una nota, OCU explica que, tras realizar un sondeo entre los consumidores, ha encontrado que los resultados obtenidos son peores que los de hace dos años. El "suspenso" no afecta solo a cuatro de las cinco grandes eléctricas, sino también a dos de las cinco principales suministradoras de gas.

La encuesta se publica en la revista OCU-Compra Maestra del mes de

diciembre y refleja, a juicio de la asociación, el efecto negativo sobre la percepción de los consumidores asociada al alto precio de la electricidad. España es el tercer país europeo con la electricidad más cara.

Sin embargo, éste no es el único aspecto que genera malestar. Situaciones como los apagones, recibir facturas incorrectas o quedar descontento con las respuestas obtenidas por los servicios de atención al cliente son la causa de las bajas valoraciones realizadas por los consumidores.

OCU considera que, aunque las eléctricas repitan que no pueden evitar incrementar el precio de la luz, hay mucho margen de mejora en varios aspectos. En el 27% de los hogares se desconoce si se tiene la tarifa de último recurso (TUR) o si están en el mercado libre, mientras que casi la mitad de los clientes de E.ON ha tenido al menos un incidente durante el

último año, principalmente relacionado con la facturación.

Además, el 8% de los clientes de Endesa o Iberdrola se han quedado al menos una vez sin luz en los últimos doce meses, mientras que dos de cada diez abonados de Galp se quejan también de facturación incorrecta. Un tercio de los abonados de electricidad ha presentado una queja durante el último año y solo un 9% ha quedado contento con la solución dada por la compañía.

"Algunas de estas situaciones se repiten en otros países europeos, aunque en España la valoración de los consumidores es la peor", indica OCU, que valora positivamente "la irrupción de pequeñas compañías", que "está empezando a modificar la situación actual en la que las grandes han vivido durante mucho tiempo".