Los conductores retrasan el mantenimiento de sus vehículos

Los revisiones de frenos, aceite o neumáticos, se aplazan lo máximo posible y las revisiones se retrasan por encima de lo indicado por el fabricante. 

La crisis está haciendo mella en los bolsillos de los españoles. Una de las prácticas que cada vez se están extendiendo es que los coches se mantienen menos. Así, las revisiones de los vehículos se alargan más de lo indicado por el fabricante, o se ahorra en los chequeos de frenos, aceite o neumáticos. Sin embargo tal y como se alerta desde HTMBoxes, centro del bricolaje del automóvil, "esto no repercute en el ahorro, sino todo lo contrario, puede hacer que el coche dure menos y además, y lo más importante, implica un gran impacto en la seguridad. El centro da las claves para que el mantenimiento del vehículo sea el adecuado y se pueda alargar la vida útil del mismo".

 

Alargar el cambio de aceite y filtro puede implicar una costosa avería posterior

 

Pese a que son muchos los que consideran que, al alargar el plazo del cambio de aceite y de filtro conseguirán ahorrar, ocurre todo lo contrario. Al no realizar estos cambios se contraviene la longevidad del coche ya que, la principal función del aceite en el motor es lubricar y arrastrar las impurezas hacia el filtro de aceite para que éste las retenga. Por tanto, un aceite y un filtro con exceso de Km. pierden su eficacia acelerando los desgastes internos.

 

Escobillas, rótulas de dirección y calentadores de arranque

 

Otro de los elementos del coche que son de gran importancia, a pesar de lo que pueda parecer, son las escobillas del limpiaparabrisas. Lo ideal es que estas se sustituyan una o dos veces al año, puesto que si no, pueden rayar la superficie del parabrisas impidiéndo la visibilidad. Asimismo, hay que prestar una especial atención al desgaste o rotura de los guardapolvos de los palieres y de las rótulas de dirección, ya que evitan que el polvo y el agua de la carretera.

 

Neumáticos

 

Los neumáticos, pieza crucial en el coche, es uno de los componentes del vehículo que, a veces, los usuarios aguantan sin revisar o cambiar, en exceso. Esto puede comportar un gran peligro ya que si están muy desgastados se adhieren de forma peor a la carretera y en caso de frenazo o curva brusca pueden ocasionar un accidente. El desgaste no homogéneo de la superficie de los neumáticos alertará de problemas con la presión, con el equilibrado e incluso con la alineación de los mismos y de no corregirlo prematuramente obligará a desembolsar una considerable cantidad de dinero en la adquisición de un juego nuevo.

 

Lavado a mano para tener intacta la carrocería

 

El clásico lavado a mano del coche permitirá en primer lugar, evitar arañazos en la pintura y en segundo lugar, descubrir aquellas zonas donde la carrocería ha quedado desprotegida o en la que se han formado “burbujas”. Así, se podrá actuar sobre esas superficies y evitar así el tan temido y letal óxido.