Los ciudadanos eligen 208 senadores en listas abiertas y en pleno debate sobre el cierre de la Cámara

Fachada Del Senado De España

Los ciudadanos eligen este domingo a 208 de los 266 miembros del Senado, en las únicas elecciones que se celebran con listas abiertas y a las que este año se presentan varios partidos con la intención declarada de cerrar la Cámara Alta.

El debate sobre la utilidad del Senado no es nuevo. Tanto PP como PSOE admiten la necesidad de reformarlo, pero no han conseguido nunca ponerse de acuerdo en cómo. Las dos formaciones emergentes que aspiran a gobernar, Ciudadanos y Podemos, quieren terminar con la cámara tal cual funciona ahora y con esa intención presentan candidaturas al Senado.

Pero hasta que eso se produzca, los ciudadanos eligen en las urnas a una parte de los senadores, a 208 de los 266 que componen la Cámara Alta; los otros 58 los designan los parlamentos autonómicos.

TRES CRUCES POR PAPELETA

En cada provincia se elige a cuatro senadores mediante un sistema de listas abiertas. En una misma papeleta figuran los nombres que proponen todos los partidos políticos, tres cada uno de ellos, y los votantes pueden marcar como máximo hasta tres cruces repartidas como quieran: o a un mismo partido o a varios.

Los cuatro senadores que más votos sumen son los elegidos. La experiencia demuestra que los votantes no utilizan las listas abiertas, que tienden a marcar las cruces en los tres candidatos de la misma candidatura, lo que hace que el reparto de escaños sea mínimo: tres de una formación y el cuarto, de otra.

Hasta el momento, ese reparto se ha producido entre el PP y el PSOE, a los que se suman las formaciones nacionalistas o regionalistas donde las hay. El sistema dio al PP en 2011 el mejor resultado obtenido por un partido político en democracia en la historia del Senado: se hizo con 136 de los 208 senadores en liza, mientras que el PSOE se hundió hasta quedarse con 48, su peor dato desde 1977. Sumados los senadores autonómicos, el PP ocupaba el 62% de los escaños del hemiciclo.

LA INCÓGNITA DE LOS EMERGENTES

Este domingo, la incógnita es qué harán los votantes con Ciudadanos y Podemos: sin son los más votados en alguna provincia, vista la experiencia, obtendrán de golpe los tres escaños de esa circunscripción. También pueden quedar segundos y arrebatar el cuarto escaño al PP o al PSOE.

El Senado ha sido precisamente la cámara parlamentaria en la que las dos formaciones emergentes se han estrenado en las Cortes, al contar con senadores autonómicos elegidos por Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid tras las elecciones de mayo.

El sistema de votación mediante listas abiertas permite saber cuántos ciudadanos han apoyado a cada candidato, cuántos han puesto una cruz delante de su nombre, y las diferencias entre unos y otros son enormes. Mientras Pío García-Escudero, número uno del PP por Madrid, obtuvo 1,64 millones de votos en 2011, el candidato de Coalición Canaria por El Hierro, Narvay Quintero, fue senador con 1.837 votos y el socialista Gregorio Medina obtuvo escaño por La Gomera con 4.624.