Los chalecos antibalas para la Policía Municipal de Valladolid tendrán que esperar a 2017

Son muchas las policías municipales de España que ya cuentan con chalecos antibalas entre su vestuario. TRIBUNA

A pesar de que en otras ciudades como Salamanca ya se han incorporado estos elementos, el concejal de Seguridad confirma que ha habido problemas con los pliegos públicos.

Sin novedades, la Policía Municipal de Valladolid tendrá que esperar. Y es que la incorporación de nuevos chalecos antibalas, de los que por ahora carece el cuerpo, se retrasará por lo menos hasta 2017. Así lo ha confirmado el concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento, Luis Vélez, a Tribuna.

 

“Tenemos que sacar el pliego de vestuario, así que probablemente hasta el año que viene no lleguen”, hace ver el edil, consciente de que se trata de una reivindicación de los sindicatos policiales en los últimos meses. “Hemos tenido una serie de problemas con el anterior y vamos a tener que sacar uno nuevo. Aunque lo adjudiquemos este año ya llegaría para el año que viene”, sigue Vélez.

 

La buena noticia es que llegarán, la mala es que se desconoce cuándo. Y es que fue el pasado mes de marzo cuando los sindicatos presentaron una denuncia contra la Secretaría de Estado de Seguridad y la Dirección General de la Policía. ¿El motivo? Muy sencillo, y es que consideraban que la falta de chalecos antibalas, y por tanto de seguridad, se trata de algo más que preocupante.

 

Casualmente hace unos días la Policía Local de Salamanca sí ha conseguido hacerse con sus primeros chalecos, mientras los de Valladolid todavía tendrán que aguantar un tiempo para ello. “Lo normal es que los hubiéramos tenido ya, pero el proveedor está desaparecido en combate”, deja caer Vélez, dando a entender que es un problema ajeno al Ayuntamiento.

 

También es cierto que por el momento se desconoce el número de chalecos que incorporaría la autoridad. Todo es cuestión de mirarlo, ya no solo en cuanto a cantidad sino en cuanto a precio. Y es que los salmantinos están formados por un conjunto de láminas a base de fibras sintéticas de alta resistencia y tenacidad de base aramida e hidrofugadas... que cuestan cientos de euros cada uno.