Los catalanes se enfrentan a unas elecciones decisivas que determinarán si hay mayoría independentista o no

Candidatos a las elecciones catalanas del 27S de 2015

Un total de 5,5 millones de catalanes están llamados a las urnas en unas elecciones autonómicas en las que la candidatura unitaria soberanista parte como favorita y que servirán para medir hasta qué grado los ciudadanos están dispuestos a dar pasos hacia la independencia o no.

Los sondeos dan por hecho que ganará Junts pel sí, la candidatura del presidente Artur Mas (CDC) y Oriol Junqueras (ERC), pero la noche electoral será decisiva porque deberá resolver otras incógnitas: si la nueva candidatura unitaria soberanista tiene mayoría absoluta; si debe sumar con la CUP para obtenerla y ella quiere; si el independentismo supera la barrera del 50% de votos, y sobre quién recaerá el título de jefe de la oposición.

Con el ecosocialista Raül Romeva de número uno y varios independientes entre sus filas, la candidatura del presidente catalán aspira a una mayoría absoluta que le deje las manos libres para investir a Mas presidente por tercera vez y luego aplicar su hoja de ruta soberanista sin tener que depender de nadie.

Esta hoja de ruta contempla una declaración soberanista del Parlament; la redacción de una Constitución catalana, la proclamación definitiva de la independencia y la celebración de unas "elecciones constituyentes" en un plazo no superior a los 18 meses y ya en el marco de un Estado catalán.

Tanto el Gobierno central como el PSOE ven completamente inconstitucional este proyecto político, pero en campaña no han aclarado qué medidas tomarán si los independentistas lo llevan a cabo, como por ejemplo si aplicarán el artículo 155 de la Constitución relativo a la suspensión de la autonomía. Pero el Ejecutivo sí ha dejado claro que se apoyarán en la Legislación vigente para impedir la independencia.

ESCENARIOS MÁS COMPLEJOS

Si Junts pel sí no logra la mayoría absoluta y necesita el apoyo de la CUP, la situación se le complicaría: el partido que lidera Antonio Baños venderá caro su apoyo a la investidura de Mas, es una formación anticapitalista y crítica con la UE, y sus plazos hacia la secesión son más acelerados.

Por último, el escenario sin duda más complejo para Mas sería que Junts pel sí y la CUP no sumaran, ya que esto podría sumir a Cataluña en una situación de ingobernabilidad que obligaría a convocar de nuevo elecciones al Parlament en pocos meses.

A esta situación de ingobernabilidad también se podría llegar porque, según las encuestas, no hay una mayoría alternativa posible al independentismo, ya que todas las fuerzas contrarias a la secesión --PSC, SíQueEsPot, PP, C's y Unió-- no han dado la mínima sensación de poder cerrar un pacto alternativo al plan soberanista.

VOTOS

La tercera incógnita en estos comicios es si los independentistas (Junts pel sí más la CUP) lograrán superar la barrera del 50 por ciento de votos, algo que daría más fuerza a sus postulados, sobre todo de cara a exhibir su triunfo ante la comunidad internacional.

Sin embargo, Junts pel sí ya ha avanzado que verá legitimada la independencia si el soberanismo tiene una mayoría en escaños y aunque no llegue al 50 por ciento de votos, algo que sus rivales políticos le reprochan que no tiene sentido si Mas ha planteado las elecciones en clave plebiscitaria, como si fuera un referéndum.

ARRIMADAS, ICETA, ALBIOL O RABELL

El último jefe de la oposición en el Parlament, Oriol Junqueras, concurre en la misma lista que el presidente catalán, por lo que las elecciones también deberán aclarar quién hereda el cargo de principal opositor al Govern, un puesto para el que hay cuatro candidatos: Inés Arrimadas (C's), Miquel Iceta (PSC), Lluís Rabell (SíQueEsPot) y Xavier García Albiol.

El partido de Albert Rivera, que logró representación en la Cámara por primera vez en 2006, es quien cuenta con más posibilidades, pero SíQueEsPot, PSC y PP quieren dar batalla hasta al final; ningún partido catalán repite candidato respecto al 2012, lo que evidencia hasta qué punto las formaciones se han movido para desmentir a los sondeos y maximizar sus opciones.

DESDE OBAMA AL OBISPO CAÑIZARES

Ha sido la precampaña y campaña más internacional de la historia de las catalanas: el presidente norteamericano Barack Obama opinó sobre la unidad España, previamente lo habían hecho el primer ministro británico David Cameron y Angela Merkel, y la Comisión Europa también se manifestó.

Todos los poderes del Estado se han movilizado los últimos días contra el soberanimo: el político, con los líderes estatales viajando constantemente a Cataluña; el económico, con empresarios y patronales bancarias cargando contra las consecuencias de la independencia y el Banco de España hablando de la posibilidad de que se pueda dar, aunque remoto, un 'corralito'; el social, con CC.OO. y UGT a nivel estatal saliendo a la palestra, y hasta el eclesiástico, con el Cardenal Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, pidiendo rezar por la unidad de España.

La excepcionalidad de la campaña se ha podido medir también en un sólo acto: el debate cara a cara entre un ministro del Gobierno, José Manuel García Margallo, con el presidente de ERC, Oriol Junqueras, un formato que se ha dado pocas veces en la historia política de España y menos para enfrentar al responsable de Asuntos Exteriores --precisamente-- con un líder independentista.