Los castellanoleoneses en busca de empleo se multiplican por ocho

La cifra de desempleados se hizo ocho veces mayor entre 2008 y 2014 según un estudio de la empresa de recursos humanos Randstand, pasando de los 12.400 a los 106.300.

El número de parados se multiplica por ocho en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, así lo revela Randstan, una conocida empresa de recursos humanos.

 

En España, este incremento ha sido mayor, ya que se ha multiplicado por diez, pasando de 243.000 a 2.419.000 en el mismo periodo. De hecho, en tan sólo seis comunidades el crecimiento fue inferior al de la  media nacional, concretamente en Castilla y León, Andalucía, Galicias, Asturias, Extremadura y País Vasco.

 

En este sentido, se aprecia que a nivel nacional el colectivo de profesionales que llevaba más de dos años desempleado suponía el 11,1 por ciento del total de parados en 2008. En 2009 experimentó un ligero descenso, hasta situarse por debajo del 10 por ciento, pero pese a esta "puntual mejoría", este ratio ha ascendido hasta superar el 40 por ciento en el primer trimestre de 2014.

 

Además, en todas las comunidades autónomas se ha registrado un aumento en su número de desempleados que lleva más de dos años en búsqueda de empleo,  aunque las variaciones son mayores en unas regiones que en otras.

 

De esta manera, el análisis elaborado por Randstad detecta que La Rioja, Baleares, Aragón y la Comunitat Valenciana han sido las comunidades autónomas que han experimentado incrementos más pronunciados de desempleados con más de dos años en búsqueda de otro trabajo.

 

Sin embargo, a pesar del pronunciado aumento de estas regiones, tan solo la Comunitat Valenciana se sitúa por encima de la media nacional en cuanto al porcentaje de desempleados que llevan más de 24 meses sin trabajar.

 

Las regiones con el mayor índice de parados que llevan más de dos años intentando acceder al mercado laboral son Canarias (46 por ciento), Andalucía (45,2 por ciento) y Asturias (43,9 por ciento). En el lado opuesto se sitúan Baleares (26,3 por ciento), La Rioja (31,5 por ciento) y Aragón (33,7 por ciento). A nivel nacional, este porcentaje se sitúa en el 40,8 por ciento.