Los avances en fotónica ya nos permiten ver y ser vistos en el Universo

¿Y si envíamos una señal visible que eventualmente pudiera ser vista a través de todo el universo?. Puede incluso que otra civilización haya hecho lo mismo, pero no hemos prestado atención.

MADRID, 18 (EUROPA PRESS)



La tecnología ahora existe para permitir precisamente ese escenario, según el profesor de Física de la Universidad de California Santa Barbara Philip Lubin, cuyo nuevo trabajo aplica su investigación en sistemas de energía dirigida a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Su reciente artículo "The Search for Directed Intelligence" aparece en la revista REACH - Reviews in Human Space Exploration.

"Si tan sólo una civilización hubiera existido en nuestra galaxia y tuviera un nivel similar o superior de la tecnología de energía dirigida, podríamos detectarla en cualquier lugar en nuestra galaxia con un enfoque de detección muy modesto", dijo Lubin, que dirige el Grupo de Cosmología Experimental de la UCSB. "Si se escala hacia arriba como lo estamos haciendo con los sistemas de energía directa, ¿hasta qué punto podríamos detectar una civilización equivalente a la nuestra? La respuesta es que el universo entero está ahora abierto para nosotros.

"Al igual que en el uso de energía dirigida para sondas interestelares relativistas y defensa planetaria que hemos venido desarrollando, podemos tomar esa misma tecnología y preguntarnos: "¿Cuáles son las consecuencias de esa tecnología en términos de que seamos detectables por otros como nosotros en alguna otra parte del universo?", agregó Lubin.

"Podríamos vernos mutuamente? ¿Se puede comportar como un faro y proyectar nuestra presencia a alguna otra civilización en otro lugar del universo?. Las consecuencias profundas son, por supuesto, ¿dónde están?. Tal vez son tímidos como nosotros y no quieren ser vistos, o no transmiten de una manera que podamos detectarles, o tal vez 'ellos' no existen".

La misma tecnología de energía dirigida es el núcleo de los esfuerzos recientes para desarrollar una minúscula nave interestelar propulsada por láser. Ese trabajo, financiado por la NASA desde 2015, es la tecnología detrás de la iniciativa Starshot del multimillonario Yuri Milner, presentada el 12 de abril.

Lubin es un asesor científico de Starshot, que está utilizando su investigación de la NASA como una hoja de ruta, ya que busca enviar pequeñas naves espaciales a sistemas estelares cercanos.

En la descripción de la energía dirigida, Lubin comparó el proceso a la utilización de la fuerza del agua de una manguera de jardín para empujar una pelota hacia adelante. Usando una luz láser, la nave espacial puede ser empujada en la misma forma. Aplicado a la búsqueda de extraterrestres, dijo, el sistema de energía dirigida podría utilizarse para enviar una señal dirigida a otros sistemas planetarios.

"En nuestro trabajo, se propone una estrategia de búsqueda que va a observar cerca de 100 mil millones de planetas, lo que nos permite probar nuestra hipótesis de que existen otras civilizaciones similares o más avanzadas con esta misma capacidad de emisión", dijo Lubin.

"Como especie estamos evolucionando rápidamente en la fotónica, la producción y manipulación de la luz", explicó. "Nuestro trabajo reciente explora la hipótesis: Ahora tenemos la capacidad de producir luz extremadamente eficiente, y tal vez otras especies también pueden tener esa capacidad y, si es así, ¿cuáles serían las consecuencias de que este trabajo explore el 'caso afirmativo'?

"Tal vez estamos solos en términos de nuestra capacidad tecnológica. Tal vez todo lo que hay ahí fuera son bacterias o virus. No tenemos ninguna idea porque nunca hemos encontrado vida fuera de nuestro planeta. Pero supongamos que hay una civilización como la nuestra y supongamos --a diferencia de nosotros, que están nerviosos por difundir nuestra presencia-- que piensen que es importante ser un faro, un faro interestelar o extragaláctico", agregó.

"Hay una revolución fotónica en curso en la Tierra que permite este tipo específico de transmisión de información a través de la luz visible o el infrarrojo cercano de alta intensidad. Y no es necesario un gran telescopio para comenzar estas búsquedas. Se podría detectar una presencia como la de nuestra civilización actual en cualquier lugar de nuestra galaxia, donde hay 100.000 millones de planetas posibles", comenta Lubin.