Los ataques a Puente por la adquisición de su vivienda ensucian la campaña electoral...

Imagen del inmueble donde vive Óscar Puente.

Compró en 2013 un piso por 290.000 euros en el Paseo de Zorrilla, procedente de un embargo. Los afectados dicen que el candidato socialista les dejó tirados" catorce meses antes con una oferta de 600.000 euros que no hizo efectiva. Puente lo desmiente todo.

La campaña electoral en Valladolid se ha ensuciado en su recta final con los ataques al candidato socialista Oscar Puente sobre la adquisición de una vivienda ubicada en un histórico edificio del Paseo de Zorrilla. Onda Cero ha adelantado que el aspirante socialista a la Alcaldía adquirió este inmueble, procedente de un embargo, por 290.000 euros, cuando su primera oferta fue de 600.000 euros.

 

La cadena radiofónica ha entrevistado al portavoz de la familia afectada quien ha asegurado que están “con la soga al cuello". David Pablo Villar dice que Óscar Puente abusó de su buena fe y le engañó y dice que esta conducta es radicalmente contraria a la que este político exige en la vida pública y en la política.

 

El inmueble en el que actualmente vive Óscar Puente supera los 280 metros cuadrados. Fue adquirido en 2013 por 290.000 euros, aunque un año antes ofrecieron por ese mismo piso 600.000 euros a sus entonces propietarios, los empresarios Florencio Martín y Natividad Ortega, cuya situación económica les llevó a un procedimiento concursal personal. La adquirió en 2008, suscribiendo una hipoteca de 570.000 euros.

 

Los afectados acusan a Puente de lanzar una oferta de 600.000 euros que nunca hizo efectiva. Los empresarios dicen que rechazaron otras ofertas de compra y su sorpresa dicen “fue mayúscula” cuando se enteraron que catorce meses después fue adquirida por 290.000 euros, un precio que no salda la deuda hipotecaria, que recae sobre David Pablo Villar, como avalista. Este ha remitido un correo electrónico a Óscar Puente en el que pedía que intercediera ante el banco (Caixa General), “ya que tanto a mi hermana como a mí quieren cobrarnos lo que usted y su señora se ahorraron”.