Los agricultores de Salamanca se decantan por el trigo y siembran 6.000 hectáreas más que en 2014

La colza, cultivo emergente en la provincia de Salamanca

El avance de superficies y producciones de la Junta de Castilla y León indica, por su parte, que la superficie total de cereales disminuye en 800 hectáreas respecto a 2014. La colza se posiciones como el cultivo emergente.

El trigo le gana la partida a la cebada un año más; los agricultores de la provincia de Salamanca aumentan aún más la distancia entre ambos cultivos en esta campaña, según indican los datos de avance de superficies y producciones de la Junta de Castilla y León.

 

Así, con los números en la mano, y de acuerdo con los últimos datos del mes de febrero, los productores de Salamanca han aumentado la superficie total de trigo en más de 6.000 hectáreas en relación al mismo mes del año anterior, pasando de 72.000 a 78.030 y aumentando aún más su distancia con la cebada, el cereal que más terreno pierde.

 

Así, para este cultivo, los agricultores han destinado en Salamanca 38.000 hectáreas, por las 42.500 del año 2014, emulando a los casos de la avena y el centeno. En cuanto al primero, ha perdido 1.500 hectáreas (de 12.500 a 11.000) y el segundo, 1.300 (de 11.500 a 10.200), según los datos de la consejería de Agricultura.

 

Otro de los cultivos que pierde peso esta campaña es el girasol, que pasa de contar con 17.000 hectáreas en febrero de 2014 a las 13.000 actuales.

 

De este modo, la superficie total destinada a los cereales en la provincia de Salamanca no difiere mucho de la del año pasado, pero es inferior, con 800 hectáreas menos en que en 2015.

 

COLZA, EL CULTIVO EMERGENTE

 

Por último, llama la atención que los datos revelan el crecimiento mayoritario de un cultivo emergente como la colza, que ha pasado de 3.000 a 4.400 hectáreas en solo un año, para seguir esa tendencia positiva de los últimos años tras mucho tiempo 'desaparecido'.

 

También parece recuperarse la remolacha con 200 hectáreas más ( de 1.550 a 1.750) debido a las ayudas de la Junta y de la industria que redondean un precio de 42 euros por tonelada para todos los productores de Salamanca y Castilla y León.