Los agraviados vallisoletanos de la polémica por los 'Food Trucks'

Food-Truck de Parada y Fonda, del empresario vallisoletano Javier Velasco.

Profesionales de este sector de Valladolid acusan a los hosteleros de perjudicar sus negocios al forzar el cierre a las nueve de la noche "cuando el horario pactado y anunciado eran las once". 


 

Detrás de la polémica del festival gastronómico de las Food Trucks que había organizado la Feria de Valladolid hay nombres, apellidos y negocios agraviados. Uno de ellos es el empresario vallisoletano Javier Velasco que, a bordo de su camioneta, dirige el negocio de su 'Parada y Fonda' recorriendo diversos puntos de España. El conflicto de intereses entre hosteleros, Feria y profesionales le ha perjudicado con la decisión final de adaptar el horario a los tiempos del recinco ferial. Esta es su explicación: 

 

"A nosotros siempre nos dijeron que el festival gastronómico de las Food-Trucks terminaba a las 23,00 horas y eso estaba anunciado y publicitado. Siempre aluden a que todos eran de fuera de Valladolid, pero no es cierto puesto que además de mi negocio también estaba otro compañero", dice Javier Velasco en alusión a la furgoneta de 'El Picantito'.

 

En efecto, el horario señalado en los carteles que anunciaban el festival gastronómico reflejaba las 23,00 horas como finalización de esta oferta de la Feria de Valladolid. "Nos ha perjudicado de manera notable hasta el punto de no haber podido aprovechar estas fechas. Hemos pagado 600 euros como cuota de inscripción pero perdimos prácticamente todas las cenas porque nos obligaron a cerrar a las 21,00 horas", recuerda. 

 

De esta forma, su negocio se vio reducido a lo que pudieron facturar en las comidas de jueves, viernes, sábado y domingo, días en los que las altas temperaturas ahuyentaron a los visitantes para concentrar la oferta en una tarde muy acortada por el obligado cierre a las 21,00 horas. "Hemos sido agraviados por nuestros propios compañeros, que han disfrutado de horarios hasta la una de la madrugada incluso en las casas regionales. Hasta el Real de la Feria tiene restaurantes dentro que pueden servir cenas de madrugada, pero nosotros no pudimos", se lamenta Velasco.

 

Las Food-Trucks quieren seguir su camino en la oferta gastronómica y buscan alternativas para poder ofrecer sus productos en Valladolid. "De haberlo sabido, las otras furgonetas no hubieran venido para tener tantas limitaciones en los horarios", recuerda el propietario de 'Parada y Fonda' en alusión a las otras 18 food-trucks que se asentaron en la Feria de Valladolid.