Los afectados por Hepatitis C siguen indignados

Los enfermos de Hepatitis C sujetan una pancarta en la puerta de la Consejería de Sanidad. JORGE IGLESIAS

Presentaron una reclamación en la Consejería de Sanidad de Valladolid para protestar por el trato a los enfermos en la fase inicial y denunciaron la poca atención a los reclusos.

La puerta de la Consejería de Sanidad de Valladolid fue testigo de la protesta de los afectados por Hepatitis C en la mañana de este jueves. Los enfermos exigen un mejor trato para curarse, ya que solo reciben la atención adecuada cuando su salud está muy dañada. Por ello, tras concentrarse al grito de “tratamiento para todos”, entraron en el edificio a presentar una reclamación por lo sucedido.

 

“Nos siguen pidiendo que estemos más graves para poder ser tratados”, aseguró María José Gómez, miembro de la Plataforma de Afectados por Hepatitis C en Valladolid. Además, no comprenden que no les den los cuidados necesarios porque existe “un tratamiento de última generación” que les cura “casi al 90%”.

 

Afirman que el dinero es el principal problema. “No entendemos que solo por motivos económicos no se nos siga dando el tratamiento, cuando así costamos más a la Sanidad Pública, explicó. A pesar de todos los impedimentos, más allá de la enfermedad, los afectados tienen ganas de vivir y, según proclamaron, no les dejan. De hecho, al principio sujetaron una pancarta en la que ponía “los recortes matan”.

 

Aunque el tema tiene otros focos, como el de las cárceles. “A la población reclusa enferma tampoco se le da tratamiento”, asegura Gómez. Mientras, Julio César Medina, también afectado por Hepatitis C, se mostró más radical: “Lo veo inhumano. Están matando a la gente. No sabe nadie lo que está pasando en las cárceles.

 

Medina puso como ejemplo lo que suceden en el Centro Penitenciario La Moraleja, situado en Palencia, donde afirma haber tenido acceso. “Todos los presos están con mucho miedo porque tienen una sola maquinilla para cortarse el pelo. Se pueden contagiar por una herida”, explicó.

 

Todos continúan buscando soluciones a los problemas, aunque en el caso de las prisiones, donde aseguran que hay unos 4.000 afectados, dicen que los encargados del centro palentino “se ven impotentes y se pasan la pelota unos a otros”.

 

      Los afectados presenta la reclamación. JORGE IGLESIAS