Los abonados, la alegría del Real Valladolid

El equipo blanquivioleta lleva cerca de 1.000 socios más comparada la temporada pasada a estas alturas, lo que invita a ser optimista para superar los 15.500 abonados de hace un año, aunque por aquel entonces el primer partido de Liga fue fuera de casa.

“Hacen falta unos 800 socios nuevos para que el club compense económicamente el descenso del precio de los abonos de esta temporada”, decía el presidente Carlos Suárez a la hora de presentar la campaña de socios a mediados de junio, con una sonrisa por lo que era un claro guiño a los aficionados, pero también pendiente de que el tiro no saliera por la culata tras un año de horarios irregulares y una crisis económica que no perdona a los aficionados para abonarse. Casi dos meses después parece que el gesto puede tener su fruto. O no.

 

Analizando los datos detenidamente, parece que el Pucela está de enhorabuena. Este mismo martes el club anunciaba que el número de socios estaba en 14.163, de los cuales 1.380 eran nuevos en la familia. En ese sentido, las buenas previsiones de Suárez se hacían realidad, cuando todavía quedan algo más de dos semanas de campaña.

 

Los números se hacen todavía más interesantes si se tiene en cuenta que hace solo siete días la cifra era de 11.570. El lógico repunte de la semana del primer partido en Zorrilla no fue excepción esta vez.

 

Y es que el año pasado la cantinela fue otra. A estas alturas se acumulaban “solo” 13.078 abonados, 1.000 aficionados menos, aunque bien es cierto que la primera jornada de por aquel entonces fue fuera de casa, en Zaragoza, el 19 de agosto. Finalmente la temporada terminó con poco más o menos que 15.500 socios, lo que, dado los datos actuales y con dos semanas todavía por delante, hace que se pueda ser positivo para mejorar la cifra anterior.

 

De hecho, desde el club se muestran optimistas, tal y como explica el jefe de comunicación Mariano Mancebo. “La verdad es que el ritmo es bueno. Estamos cerquita del año pasado, la campaña parece que está funcionando bien y que se puede superar perfectamente”, explica.

 

“Además, todavía queda un repunte de la última quincena de agosto, que es cuando la gente ya ha vuelto de vacaciones. Quedan 4.000 socios por renovar más alguno que también se dé de alta, así que creemos que si las cosas marchan como deben, se superará el ejercicio anterior”, concluye Mancebo.

 

Eso sí, lejos queda la cantidad a la que se llegó en la aciaga temporada 2009/2010, la del último descenso, en la que 18.600 abonados, el récord de toda la historia del Real Valladolid, tuvieron que ver cómo el equipo consumaba la caída al infierno. Más le vale al club que este año, sean los socios que sean, terminen más satisfechos.